
Madrugo todas las mañanas para disfrutar el silencioso frescor del amanecer. Es la hora en que me visita la musa de la narración y me guía por los intrincados vericuetos de la novela histórica y de aventuras en que ando inmersa este verano. Se trata de la continuación de "Buceadores", se podrá leer independientemente de la otra y viceversa, pero juntas conformatan un buen conjunto. En esta segunda, además del submarinismo, tenmdrá primorsdial importancia la navegación. Y va avanzando, casi 2oo cuartillas he garabateado ya. Lo mejor de todo es que lo estoy viviendo según lo redacto. Mientras estoy en ello, mi mundo real se esfuma y entro en otra dimensión. Ni el calor puede distraerme cuando entro en trance de escritora.
Todo en el Puerto de Mazarrón, frente a los escenarios de la acción.
3 comentarios:
Hola.
Me alegro de saber de ti, que te teníamos muy de vacaciones.
Saludos.
Ya ves, Paco, de vacaciones y escribiendo a destajo, que es mi forma de disfrutar el verano, sin dejar por ello de ir a la playa y darme buenos baños de mar, Claro, que mis madrugones no me los quita nadie, pero no me importa: me encanta ver amanecer.
Rosa, a nosotros también nos gusta madrugar y pasear por la playa viendo amanecer y darnos un buen baño antes de que caliente el rey. No pares de escribir y sacarnos a la luz la belleza tu pluma. Saludos.
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