Por experiencia sé que si quiero captar de inmediato la atención de mis alumnos sobre un autor y su obra, he de asombrarlos con alguna cosa inesperada. Por ejemplo, coger la tiza y pintarrajear en un plis plas una caricatura del autor en cuestión, y si hace falta, desafiarlos a que ellos hagan lo propio en su cuaderno de apuntes.-Es muy fácil, se hace así....
El segundo paso es contar su biografía con gran lujo de anécdotas y episodios chocantes.
Puedo asegurar que en nuestra Literatura Quevedo es de los que más ofrecen. NO ES DE EXTRAÑAR QUE YA EN VIDA FUESE EL PROTAGONISTA DE MUCHÍSIMOS CHISTES Y CHASCARRILLOS QUE CIRCULABAN EN LA VILLA Y CORTE DE MADRID . Aquí da muy buen resulatado contar un par de ellos .
Resultado:
La clase se llena de risas. Recordemos la recomendación pedagógica que ya viene de los clásicos latinos: "Enseñar deleitando"
Se establece una gran simpatía entre los alumnos y el profesor.
TODOS atienden, incluso los más apáticos, porque ninguno quiere perderse el chiste.
Pero, entre col y col, lechuga. Va por delante, datos biográficos y obra, con sus caracteríaticas.
Y ellos lo van asimilando, como cosa en cierto modo vivida, o presenciada.
Antes de que se cansen, describir la sociedad de su tiempo, que tenía miga...
Hacer que sientan que ellos ya sabían quién era Quevedo haciéndoles recordar que aparece en la película "El capitán Alatriste" <<¡Ah, sí, sí>>
Y que era un espadachín insuperable, pero feo y cojitranco. SE REÍA DE TODOS, PERO ¡AY DEL QUE SE ATREVIERA A MIRARLO CON SORNA!
Era un misógino empedernido( aborrecía a las mujeres) pero a la vez escribe el mejor soneto amoroso en nuestra lengua ( "la mujer" como motivo poético) y ¡Ay del que él viera tratar mal a una dama!
Aquí conviene contar un par de lances de estoque de los suyos, relacionados con estos rasgos.
Y lo mejor...
Recitarles algunos de sus sonetos...con el de "Érase un hombre a una nariz pegado" se triunfa, luego se puede seguir ya con los demás.
SI SE DOMINA UN TEMA Y SE DISFRUTA EXPLICÁNDOLO, SE CONTAGIA EL INTERÉS A LOS ALUMNOS.
HAY QUE HUÍR DE LOS DATOS VACÍOS DE HUMANIDAD, ÁRIDOS.
QUEVEDO NO ES UN TEMA DE LIBRO DE TEXTO; FUE UN SER HUMANO, lleno de contradicciones, con luces y sombras, pero con vida, carne, sangre, frío y calor.