Claro, que yo me digo que ya que todos los vicios fueran tan inofensivos ¿verdad?
En esto, contra el vicio de escribir, la virtud de No leer que todos podeis ejercer con respecto a mi blog.
Estoy intentando desprenderme del estrés que se me había adherido como una lapa a una roca. Siempre me cuesta un poco,pero hoy me siento mejor que ayer.
¡Voy ya por la página 73 de la novela!
Hasta la 430, ya quedan menos .
Esta mañana hemos paseado a la orilla del mar desde Playa Negra al Mojón, ya en término de Cartagena.
Una anécdota: un perrillo, del color de estas letras, se nos ha acercado y nos ha seguido un buen trecho
Era un perro con dueño y con collar, pero también con ganas de jugar
Me ha traído un caparazón de erizo, de este mismo color, perfecto.
El mar,los acantilados, cubiertos de verdes matorrales,y preciosas flores
de variados colores, las mariposas revoloteando alrededor de las margaritas amarillas. las campanillas rosadas, tan hermosas y suavemente fragantes...
eran una fusión de medicinas para el espíritu....
Paulatinamente, las sensaciones fueron virando hacia la calma...
Y de pronto, todo fue serenidad
serenidad
serenidad
serenidad
serenidad y calma.
La respiración se hizo más profunda y dilatada, aspirando
los efluvios del mar
el perfume de las flores
la fuerza renacida del optimismo...
Y yo deseé que todos compartiérais estas maravillas conmigo, por eso escribo desde mi






