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sábado, 21 de marzo de 2009

Lista de cosas cotidianas que proporcinan un poco de felicidad

Cosas que hago y que me aportan felicidad, con la explicación de por qué las enumero y el agradecimiento a amig@mi@ que propuso que hiciéramos todos una lista de ellas.
Aunque no haya un orden concreto, debo confesar que una de las cosas que más me relajan, agradan y alegran es ESCRIBIR.

Escribir novelas que me hagan viajar por la Historia y por la aventura.

Escribir novelas que ahonden en la psicología de los personajes.
Y he de decir que yo siempre estoy escribiendo alguna novela.



Reparar en detalles que hacen las cosas más bonitas.


Los buhos y las lechuzas, porque son el símbolo de la inteligencia.

Los hermosos herrajes de las puertas antiguas.

Las preciosas rosas de mayo.


El rumos de las olas al romper. En eso soy como el protagonista de mi novela "Sixto con rumor de olas rompientes"

La eclosión floral de la primavera, que viste la naturaleza con sus perfumadas galas.


Como he dicho al principio, hace ya unos días que amig@mi@ propuso en su blog algo que me fascinó: hacer una lista con diez pequeñas cosas que aportaran felicidad a cada uno.
Naturalmente que ella tuvo un montón de respuestas.
A todos nos viene bien relexionar de vez en cuando sobre estas cosas, porque corremos el riesgo de no valorarlas, y si no las valoramos es seguro que no las disfrutamos como se merecen.
Yo misma le facilité una lista de diez cosas que me dan alegría o paz interior, que para mí es lo mismo, ya que si una se encuentra en sosiego es porque está bien, sin miedos ni preocupaciones, y eso ya es ser feliz.
Naturalmente, son muchas más de diez las cosas que me reconcilian con la vida. Afortunadamente.
Vamos a seguir con la lista, según se me vayan ocurriendo estas cosas. Seguro que hay muchas coincidencias con vuestras listas personales, si es que las habeis hecho.
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Añadidos a la lista de cosas cotidianas que contribuyen a mi cotidiana ración de felicidad.

* Ver como AMANECE, sobre los naranjos, sobre las montañas, sobre el mar.

*Contemplar la luna de plata en el cielo nocturno, y las estrellas que tililan como si nos interpelaran.

* Pintar, dibujar, adornar mis escritos.

*Leer un buen libro, tener en la mano un libro, atesorar libros, libar en los libros el nectar de la sabiduría. Amo los libros.

* ESCRIBIR, escribir, escribir,escribir, escribir,escribir,escribir siempre. Eso ya lo he dicho ¿a que sí? ¡Es que es verdad!

*Inventar mis novelas, vivir así en otras épocas y en otros lugares. Esto también lo he dicho, bueno, pues lo repito, lo reitero, lo remarco.

*Tomar una infusión de mi gusto. Sostener en la mano la taza humeante.

* Oír buena música a veces. Otras veces escuchar la voz apaciguadora del silencio. Porque es en el silencio donde se hayan las respuestas que ansía encontrar el alma.

* Pasear descalza por la playa, sintiendo el calor de la arena o la caricia del agua de la orilla en los tobillos.

* Mirar fotografías de buenos cuadros. Mejor todavía ver esos cuadros en una exposición o en un museo.

* Componer epigramas, como diría Campoamor "El epigrama ha de ser/ a la abeja semejante:/ pequeño, dulce y picante". Pues así.

* Admirar las flores silvestres: campanillas rosas, margaritas, tomillo, lavanda...y amapolas...

* Abismarme en mis pensamientos. Mi mundo interior.

* Cerrar los ojos y dejarme acunar por el rumor de las olas rompientes.

* Sentir la caricia de la brisa que mueve las ramas de los árboles. Y escuchar el silbo del aire entre las ramas: "De los álamos vengo, madre/ de ver como los menea el aire".

* El embriagador aroma del azahar de los naranjos y los limoneros. Cosas todas ellas de lo más normal en primavera en estas tierras del sureste.

* Los jazmines que veo todos los días de camino a mi instituto. Las diamelas. La madreselva. La flor del árbol del paraíso. Las rosas. Y los alhelíes...¡qué fragancia!

* Coleccionar piedras, de formas curiosas, en especial con forma de corazón.

* Pintar piedras con hermosos colores. Crear así personalísimos pisapapeles y topes de puerta.

* Coleccionar caracolas de mar.

* Escuchar el trino de los pájaros mañaneros. Y el canto del gallo saludando el día. La algarabía de los gorriones. El vuelo de las golondrinas.

* Admirar la elegancia de los gatos al caminar, sus hermosos ojos, su displicencia de reyezuelos altivos.

* MIL COSAS MIL. Y hay muchas más. EMPEZANDO POR LAS PERSONAS.

* Dime tú que lees esta lista las cosas que me he dejado en el tintero. Las añadiré y te agradeceré que me recuerdes CUÁNTAS COSAS MERECEN LA PENA.