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martes, 27 de octubre de 2009

Perpetrando poemas narrativos y dialogados en pugna de ingenios repentizadores

Poema en métrica de romance castellano compuesto y repentizado a medias con Cayetano, es decir, que somos coautores de este poema dialogado que comienza parodiado una famosísima Oriental de Zorrilla y luego se extravía por vericuetos abstrusos.


Durante un par de días anduvimos añadiendo versos y llego un punto en que decidimos finalizarlo, considerando que el reto había quedado en empate.


Para que sepáis la parte escrita por cada uno, asignaré un color a los versos.


CAYETANO, en azul
ROSA, en idem.


Corriendo van por la Vega
a las puertas de Granada,
hasta doscientas novicias
y el capellán que las manda.
Al pararse en el umbral
de una casa grande y blanca,
le dijo éste a una mujer
que por la puerta asomaba:

-Señora ¿este es un convento?
-No padre, que es una casa
de lenocinio y de vicio
muy justamente afamada.
-Pues, ya ve, me he equivocado
con la calle y con la casa.
¿Qué haré yo con las novicias

y dónde podré alojarlas?
-Por tal cuestión no merece
que sufra su señoría;
tengo lechos para todas,
ésta es la mancebería.
-¿Y a cuánto se paga el lecho?-
preguntóle el capellán.
-Es gratis, pero en justicia
lo tendrían que pagar,
que es casa de lenocinio,
no casa de caridad.
-Por la pela no ha problema-
dijo amable el capellán-
que son chicas hacendosas
y no temen trabajar.
barrerán su sucia casa ,
las ventanas limpiarán,
sacarán brillo a su loza,
su clientela atenderán.
¿Y el que conduce el cortejo...
qué ganancias sacará?
-Pues sacará un diez por ciento,
que yo creo que no está mal
por vigilar el cotarro,
que no pido nada más.
-El cometido es ingrato-
se revolvió el capellán-,
que vigilando a las mozas
pareceré un haragán
de eso que viven del cuento
explotando al personal.
Si es personal femenino,
la sospecha alentará
de que sea un vulgar chulo
controlándole el corral
a una señora que todos
dicen que es una "madame".
-¿Madame yo? ¡Virgen María!
qué cosas he de escuchar -
protestó la mujeruca,
y echó dos pasos atrás.
-¡Váyanse con viento fresco
y no me alboroten más!
Que una "esputa" por catarro,
no por falta a la moral.
-Mostrando su enojo el cura
a la dama interesada,
soñando con otras puertas,
emprendió la retirada.
Y diciendo: ¡Vamos, chicas!
volvió en silencio la espalda.


¿Que os ha parecido?
Es la primera vez que en este blog alguien entra en este especie de reto de repentizar conmigo. La verdad es que Cayetano siguió unos versos y retó a todos a rivalizar con él continuando la historia, pero nadie recogió el guante ¡cobardicas! Entonces me arrojé yo, como inspirada por una musa maldita, espeluznante y zumbona que no podía sino soplarme dislates a mansalva. La musa que se le arrimó a la oreja a Cayetano tampoco parecía muy seria, así es que ambos acordamos cejar en el empeño y firmar la paz considerando el empate como resultado final, porque si seguimos, por el camino que íbamos...jajaja