domingo, 13 de mayo de 2007

Lectores en la arena

Llega el calor a estas tierras cálidas, por no llamarlas ardorosas. La playa invita al relax con su música rumorosa de mar y su brisa perfumada se sal y yodo. A todos estos indudables atractivos hay quien suma el aderezo extraordinariamente sabroso de la lectura. A mí me encanta ver a la gente con un libro en la mano, amplificando su disfrute y haciendo misterioso el horizonte, gracias a ese sencillo sortilegio que cabe en cualquier bolso o incluso en el bolsillo. Me refiero, naturalmente, al libro, que es , en mi opinión, un objeto mágico, puesto que permite algo tan sugestivo como es viajar en el tiempo y en el espacio. Además es tan generosos que permite ser abandonado a ratos o por temporada. Prueben la experiencia. Dejen el libro bajo la sombrilla playera, vayan a darse un estupendo baño. Verán cómo el libro los espera.

3 comentarios:

Alvaro Peña dijo...

Gracias Rosa por tu comentario a mis rosas y al soneto de Santiado Delgado.
No sé si será mucho pedirte unas lineas tuyas sobre mi pintura, que por supuesto pondría en un lugar destacado en mi próximo catálogo de exposición.
Saludos

Alvaro Peña dijo...

Muchisimas gracias por tu escrito, me alegro seas amiga de Santiago, ya que lo considero muy buena persona. por supuesto que tienes a un amigo para lo que necesites, voy inmediatamente a ver tu página web.
Un abrazo

Alvaro Peña dijo...

Hola amiga, ya te he puesto en mi lista de amigos, así te visitaré asiduamente.
Mas adelante te diré donde he colocado tu texto ya que me gusta mucho