miércoles, 19 de diciembre de 2007

Maravillas escondidas

Cuántas veces pasamos pisando,
casi al vuelo, de puntillas,
por encima de un suelo
que esconde una maravilla.
Sólo quien profundiza
y baja a la honda sima
goza de la perfecta y mística arquitectura
de las rocas en columnas por los siglos esculpidas.

Cuántas veces valoramos a los otros con medida
tan superficial y vacua
que al menosprecio inclina:
No vale como persona,
es falso, es de pacotilla...
Y olvidamos que en las almas
hay siempre una maravilla,
quizás profunda y arcana,
quizás muy bien escondida,
pero no hay quien no tenga
alguna cualidad digna.

2 comentarios:

Alvaro Peña dijo...

amiga Rosa te deseo que pases una buena noche en compañia de los tuyos. Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Muchas gracias Álvaro. También yo deseo lo mismo para ti.