domingo, 17 de junio de 2007

La palmera levantina en las cuatro estaciones

PRIMAVERA
Rodeadas de naranjos,
las palmeras
son del verde y del azahar
mensajeras.
¡Qué bien saben esparcir,
las primeras,
el perfume del azahar!
¡primavera!

VERANO
Al rumor ameno de su sombra amable,
buscando un alivio, llega el caminante.
El estío hiere con sol lacerante,
pero tú, palmera, generosa ofreces
sombra al caminante,
y aire
con tus palmas
en su rostro haces,
abanico verde en la ardiente tarde.

OTOÑO
Los árboles languidecen,
sus hojas empalidecen
y se caen.
Y tú, belleza, palmera,
altanera,
en otoño permaneces,
siempre
igual.

INVIERNO
En invierno eres, palmera, la promesa
más certera del volver.
Tus palmas, que el frío hiela,
aunque tiemblen frioleras,
jamás se dejan, palmera,
jamás se deján vencer.
Y aunque te azoten los vientos,
palmera fuerte y constante,
tú sabes permanecer.

1 comentario:

Alvaro Peña dijo...

Son un disfrute tus "versos palmerísticos", la palmera siempre ha sido de mis arboles preferidos, el pintar una palmera siempre es un reto, pero el escribir magistralmente sobre ella lo es mas todavía.