miércoles, 3 de octubre de 2007

Los estudiantes e Internet

Le he puesto un nuevo nombre a Internet, para mí ese compendio inabarcable de todo lo que ha parido la mente humana y sigue pariendo (e incluyo aquí "partos" mentales y "paridas" demenciales) está en la red. Internet es una herramienta inestimable, variada, interesante, útil, curiosa..., todo lo que quieran, sí. Pero también es- y este es el apelativo que yo le dedico - la madre de todos los rumiantes de la cultureta al uso para estudiantes sin curiosidad ni interés.
Internet es el fantasma al que hemos de enfrentarnos los profesores, un ente gigantesco pero paradójicamente escondido en un espacio sucinto- el ordenador- que traga, digiere y guarda toda clase de información, dispuesta para ser regurgitada en las pasivas cabecitas de ciertos ingenuos alumnos que no imaginan, los pobres, que los profesores también sabemos que existe el rincón del vago y otros inventos de urgencia escolar que cortan por el mismo patrón todo trabajo para casa que uno pueda proponer. Y es que, además, como los que acuden a esa falsa panacea son precisamente los vagos (no los aplicados y con sentido del deber y de la ética) los muy infelices no se molestan en variar ni una coma del texto así conseguido. El profesor, muy avisado, prohibe los trabajos a ordenador, para que al menos se tengan que molestar en hacer el copiado de turno. Pero al cabo, los chavales de bachiller, por ejemplo, quedan "minimizados" y convertidos en alumnillos de primaria.
Lo más grave no es que presenten trabajos que no han hecho ellos, ni la falsedad que esto representa, muiy reprobable éticamente. No es eso. Lo peor es que se les escamotea el aprendizaje, el ejercicio mental que tan beneficioso les resultaría. Y si algún día se vieran sin Internet, no sabrían nada de nada. Se habrían convertido en analfabetos por exceso de facilidad de estar informados, porque estarían informados, desde luego, pero no formados para analizar una información cualquiera ni para relacionarla con otras tantas que se entrelazan con ella.
Bravo por los jóvenes, hijos de este tiempo de tecnología imparable, que saben beneficiarse de ella, pero no consienten que les robe el mecanismo del raciocinio lógico.

2 comentarios:

Alvaro Peña dijo...

Recuerdo cuando estaba en la Universidad, que gran ventaja hubiera sido internet... lastima que como bien dices ahora no es una herramienta de ayuda, es la manera de ser los últimos en cultura general de toda la unión europea.

Rosa Cáceres dijo...

Cuando yo estudiaba Románicas La Enciclopedia Espasa desarrollaba unos músculos de padre y muy señor mío.Yo llegué a tener agujetas realizando trabajos de comparación entre idiomas (¡Aquella asignatura de Rumano!)a base de manejar los tomos que pesaban como el plomo, pero es que era la herramienta ideal de entonces. Ahora músculos, no sé, pero todos van -vamos- teniendo las yemas de los dedos como las de los pianistas...aunque no sepamos música, pero teclear en el ordenador sí sabemos. Ahora bien, yo el Espasa lo tengo en mi casa, y además lo sigo encontrando utilísimo.