martes, 24 de mayo de 2011

El mar espumoso




El mar espumoso dicen
que se sube a la cabeza
como si fuera un buen vino,
como si fuera cerveza…
Pero yo digo que el mar
vivifica el alma muerta
y la lima luego y pule
como si fuera una perla.
Además digo que el mar
sabe quitarnos tristezas
que si el mar no las lavara
se nos quedarían puestas
como una túnica oscura
de lamentos y de pena.

28 comentarios:

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

Hace días que no entro en tu blog, ya sabes que en mi pueblo adoptivo es muy lento Internet.
Me ha encantado tu frase:
"Para vivir yo quiero un huerto de sueños que germinen cada día"
Por supuesto sin loa sueños nada, pero, qué dificil que germinen...
Un abrazo fuerte amiga.

Amig@mi@ dijo...

Me encanta el mar espumoso y la cerveza... También.
Jaja. Quizàs algún día nos tomemos una juntas sentadas al lado dle mar.
;)
Besos

Rosa Cáceres dijo...

Hola Rosario, llevo varios intentos de comentar tu blog y no lo consigo, me piden la cuenta de Google, la clave, la contraseña. lo hago y...nada, no sé cómo hacerlo ya.
Que me encanta la última entrada, y no te lo puedo decir a ti en tu blog...
¡qué rabia!

Rosa Cáceres dijo...

Amig@, tengo unas ganas de mar que no te lo imaginas jajaja, lo de la cerveza lo tengo más fácil, a ver si es verdad que nos tomamos alguna juntas jajaja
Yo he hecho lo posible, pero hasta ahora no me salen oportunidades de ir para allá.
Un besico

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Buenas noches Rosa:

Aqui en Valencia hoy hace mucho calor.

Y mirando la fotografía y leyendo la Poesía. me refresco un poquito.

Besos, Montserrat

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola de nuevo Rosa:
Yo coin el perfil Google, tampoco podía hacer le el comentario a rosario.
Al final he escogido el U.R.L con el nombre y poniendo el http://www., que está en el mismo sitio que escogemos el goole para publicar el comentario,
pero sale el comentario sin fotografia.

Besicos, Montserrat

Princesa115 dijo...

Me encanta el mar y tú lo has descrito perfectamente.
El mar es mi pasión, tanto por su olor como textura. Sin él no podría vivir.

Un beso

Luis G. dijo...

Es precioso, Rosa. Todos esos sentimientos son una delicia. El mar nos llena y salimos confortados de su visión idílica. También me gusta mucho la frase que destaca Rosario. Mi huerto está en las montañas, donde desfila la pureza con todo su mundo de belleza. Hablo de aquellos lugares donde la mano del hombre queda impresa como signo de valor etnográfico.

Un abrazo,

Luis.

Arantza G. dijo...

Ayyy, mira que rabia.
Dejo un comentario y resulta que ahora no lo veo. Me está pasando con varios blogs que en unos no se refleja lo que pongo y en otros tengo que hacerlo como anónimo.
A ver qué pasa con este.
De todos modos, besos y cariño

Cayetano dijo...

Pensé que ibas a arrancar a lo Góngora con el "donde espumoso el mar siciliano"...pero veo tu mesura nada culterana y al alcance de nosotros, pobres mortales.
Muy buen romance sobre ese mar quitapenas, terapéutico de sinsabores y tristezas, con esa sal y esa espuma que parece de cerveza y también embriaga a quien por allí pasea...Sólo con nombrarlo, de nosotros se apodera.
Un saludo.

Rosa Cáceres dijo...

Montserrat, el calor nos invade, es lo de todos los años, pero lo que ha cambiado es la milonga patatera esta de tener que contestar un cuestionario para subir un comentario a un blog, y para colmo no conseguirlo.
Yo me rindo. Tengo muy poco tiempo, me acuerdo de todos, pero ¿qué ha hecho la gente? ¡qué lío!

Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Princesa 115, yo siempre digo que debe ser que llevo algunas gotas de agua del mar en la sangre, si no sería imposible que me gustara tanto. Y en estas fechas más todavía.
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Luis, qué bien me comprendes; el mar es curativo, para el cuerpo y para el ánimo.
Y qué bonito eso que dices "mi huerto es la montaña". Me ha recordado el beatus ille de Fray Luis de León (del monte en la ladera/ por mi mano plantado/ tengo un huerto/ que por la primavera/ de flores bien cubierto/ ya muestra en esperanza/ el fruto cierto).
Cito de memoria, así que es posible que encuentres algún error, pero en puridad es eso. El huero que llena el espíritu, en monte o en mar, da lo mismo.
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, pues también me pasa con tu blog...¿es que habéis puesto filtros por si algún gamberro dice inconveniencias? jajaja, pues como yo no lo tengo, me van a poner de vuelta y media cualquier día...jajaja, casi estoy ansiosa.
Un besico, perla, que ya ves que sí que ha salido tu comentario, siempre bien recibido, me da alegría verte por aquí.

Rosa Cáceres dijo...

Cayetano, jajaja, ya me arracoco bastante con Góngora y Quevedo, y Lope, y Calderón, porque estoy a tope con el Barroco en Bachillerato...Ya sabes que es mi despedida y me estoy luciendo.
Yo soy más modesta, no me gusta ser oscura para nadie, aun cuando pueda serlo a voluntad, pero lo mío es más el espíritu de Juan Valera o el de Jorge Guillén.
Un humilde saludo jejeje

Cayetano dijo...

No sabía que éste era tu último curso. Te jubilas a tiempo. Los que nos queríamos jubilar dentro de dos años lo llevamos más crudo. Echarás de menos los "cabestros", pero tendrás más tiempo para ti y para tus cosas.
Un saludo.

Carmendy dijo...

Hola Rosa.
Bonito poema-agua-marina,el que nos regalas hoy.
Un mar hermoso para disfrutar y compartir, como los buenos vinos, jeje...
Besos azules. Carmendy

Rosa Cáceres dijo...

Cayetano, ya te lo había dicho en un comentario, estoy contenta, me podré dedicar a mi tarea de escritora sin privarme de horas de sueño y descanso.
No sé si echaré de menos a mis cabestros, pero sé seguro que ellos me echarán de menos a mí jajaja, creo que mis clases son de las pocas en que se pasa bien pero de reírnos todos y además se aprende, pero me encanta gastarles bromas, ponerles alias divertidos, quitarles la timidez con el teatro...en fin, que tengáis suerte los que quedáis a la espera de acontecimientos "jubilosos".
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Carmendy, contigo también me pasa; he intentado comentar tu última entrada, he tecleado mis claves mil veces y...nada, no sé lo que hacer. Me está pasando con tantos de vosotros que voy a tener que renunciar a esto del blog.
Me ha encantado tu entrada, estás guapísima dando ese recital.
Un beso.

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

Debes tener muchas ganas de empezar esa nueva etapa jubilosa.
¡ENHORABUENA!
De todas formas sé que te encanta dar clases y tener los minutos contados.
Un abrazo fuerte amiga.

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, me encanta dar clases, pero la libertad para administrar mi tiempo aún me gusta más. Seguro que no me aburro, podré escribir y pintar, viajar y meditar, leer tranquilamente...en fin, lo que pueda.

Un abrazo

teresa dijo...

No tengo la suerte de vivir cerca del mar por esa estoy deseando que lleguen la vacaciones para irme junto a el y disfrutarlo.
Dichosa tu que lo vives con esa fuerza.
Un beso.

Cayetano dijo...

Seguro que me lo habías dicho, pero con esta cabeza que tengo "me se" había olvidado.
Un saludo.

Cabopá dijo...

"se nos quedarían puestas"
Ay, que sería del mar y las tristezas...
Oye he leído por aquí que te jubilas, pero nenica sí eres muy joven...¡¡¡¡Envidia!!!!
Sólo envidia me das y mucha de la buena, de la mala, envidia,eso me das envidia.
Ya me contarás ahora tendrás todo el tiempo del "júbilo" algo que yo estoy deseando, cada día me digo un día menos....
Besicos.

Begoña de Urrutia dijo...

Algo tiene el mar que hechiza: su continuo movimiento, su novedad continua, la sorpresa de lo inédito. No se poesía, pero disfruto con lo bello y el mar es bello.
Seguro que echas de menos s tus "cabestros", pero disfrutarás con tu literatura.
Un abrazo fuerte.

Rosa Cáceres dijo...

Teresa, y van no sé cuántos intentos de comentar en tu blog...y nada. No puedo saltar esos filtros, no me admite por más que tecleo mi contraseña, dice que no y que no.
Lo siento y te agradezco tu comentario.
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, la tristeza es como una túnica pesada y áspera. Para entrar en el mar una se despoja de esas vestiduras excesivas ¿no es así?
Pues sí, chica, me jubilo jubilosamente el 31 de agosto a efectos oficiales, a finales de junio a efectos prácticos.
Acabo de volver de Mazarrón, me he encontrado un montón de cartas importantes, una es de la Editorial, para que dé el visto bueno a la portada...no sé si llegaré a tiempo para la Feria del Libro de Alicante, que estoy invitada.
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Begoña, es cierto lo que dices, no hay dos olas que rompan igual ni que tengan la misma altura. El mar hipnotiza, subyuga y a la vez apacigua.
Lo de echar de menos...no sé, más me están echando de menos ellos a mí de antemano jajaja, pero cuando se examinen estos días que entran...lo mismo me aborrecen.
Un besico, guapa.