lunes, 2 de mayo de 2011

Un viaje por tierras de Salamanca: Ciudad Rodrigo

Estas fotos que hoy os muestro están hechas por mí con mi cámara, por eso no estoy en ninguna, lógicamente, y la calidad es... vamos, que no soy la mejor fotógrafa del mundo, pero valen como muestra de mis vivencias estos días pasados.



Desde el coche, conducido por Javier, yo saco instantaneas del paisaje. Al pasar por Salamanca, atravesando el piuente sobre el río Tormes, la ciudad universitaria y monumental me seduce con la belleza de su mole catedralicea.


Llegamos a Ciudad Rodrigo a la hora de comer, el hotel estba en la Plaza Mayor, presidida por el Ayuntamiento.


La plaza mayor es bellísima. ya mostraré fotos de la Hospedería Audiencia Real, pues la mayoría de las fotos las hicimos con la cámara que llevaba Javier, mejor que la mía. La Audiencia Real es un palacio verdaderamente precioso, pero como monumento que es...no tiene ascensor. Resultado; me fastidié la rodilla derecha tirando de la maleta jajaja, el primer día (al subir o bajar cualquier escalón) iba fatal jajaja. Vamos, que llamaba la atención...Me pude reir como no os podeis creer.


Otra vista de la Plaza.


En mi camino me detengo ante la gracia incomparable de un rosal trepador escalando los muros de piedra de una casa adosada a la muralla.



Dos kilómetros mide el adarve de la muralla, que abraza la ciudad histórica. Fue un placer recorrerlos a primera hora de la tarde, deleitando la vista con el paisaje extramuros y con los monumentos que la muralla encierra.

El Apostolado en pleno, representado en la fachada de la catedral, a la luz dorada del atardecer.

Me llama poderosamente la etención la elegancia de unas columnas salomónicas, retorcidas como ramales de una trenza, y fotografío una de ellas.

Y este dragón en el relieve pétreo.



Me parece escuchar débilmente los acordes que tañe este músico medieval.

Un contraluz seductor en su belleza. En la fuente el cisne que sostiene la figura femenina eleva su elegante cuello. Las desnudas y nudosas ramas de los árboles se extienden como dedos artríticos hacia el cielo.


Una iglesia monumental cercana a la catedral.


En un palacio neogótico me enamora este detalle del balcón esquinero.


Y la majestuosa portada. Dos maceros custodian el escudo de armas bajo una ventana con parteluz gótico.


Adoro las portadas redondas, compuestas de dovelas. Son de lo más sugerente. Desde niña he sentido predilección por ellas. No sé por qué motivo me hacen soñar. Me quedo embobada ante cada una que encuentro.



Y un canalón de lluvia historiado en hierro me saluda. No paso de largo sin sacarle una foto. Y sé que me lo agradece, porque pocas personas se fijan en su escondida faz. Harta de la húmedad de la lluvia que la recorre por dentro, el guiño de la máquina de fotos la halaga y la reconforta.

A todos nos gusta que nos aprecien ¿no es así? Pues bien, pequeña faz de hierro, te aprecio y me complazco en tus rasgos estáticos que han visto pasar los días desde tu posición adosada a la pared.



Ya es casi de noche cuando descubrimos la belleza del edificio de Correos, con su balcón voladizo esquinero, originalísimo.

Encontramos en el paseo a un señor que se nos acerca y cortesmente nos descubre maravillas insospechadas de su ciudad, por ejemplo, una portada románica solamente visible si uno dse acreca a mirar un pequeño ventanillo de una portada más moderna. Es un placer conocer a algunas personas que parecen adivinar en nosotros la pasión por el arte y nos hacen espontáneamente de cicerone.



Dejo aquí el reportaje que continuará con más y mejores fotos.
He avanzado mucho en la novela, tanto que pienso tomarme mi último día de vacaciones (hoy) de asueto.

35 comentarios:

Luis G. dijo...

Un maravilloso reportaje, Rosa. Y esas imagenes con detalles y fragmentos de la arquitectura de Ciudad Rodrigo, son muy buenas. Que placer recorrer contigo tanta belleza que atesoran nuestras ciudades españolas.-

Un beso,

Luis.

Rosa Cáceres dijo...

Luis, tú si que eres un maestro en esto de mostrar paisajes y bellezas de los lugares que recorres, tanto naturales como arquitectónicas. Eso es-estoy segura- porque únicamente soñando, es decir, sintiéndose un soñador, es uno capaz de tal fruición estética.
un abrazo

Cabopá dijo...

¡Menudo reportaje doña Rosa!
Como me gusta ver los lugares que conozco con otra mirada, con otras sensaciones...Estás hecha una viajera.
Tomáte el día de asueto que pronto el curso se acaba ja,ja.
Tengo una cuñada que el 15 de agosto siempre dice: "ya está ahí la navida". Pues eso después de las fiestas de primavera, el verano llega,llega...Aún lloviendo y gris sobre la capital del Segura.
En fin mañana a trabajar que ya toca.
Besicos remojaos.

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

Te digo lo mismo que Cabopá, descansa un poquico, que queda un suspiro.
Todo te lo tomas a risa, hasta lo de tu rodilla, pero tú mirando arte, eres feliz, me alegro.
A mí los balcones me encantan y los que has retratado mucho más.
Amiga, mañana nos esperan los chavales, te deseo mucha suerte, aunque no la necesitas, la tienes. Con tu libro duerme un poquito más.
Un abrazo fuerte.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Buenas tardes rosa:

Pue mira, ya te acompañado en tu paseo por Salamanca, gracias a estas fotografías tan bonicas..

Y no me extraña que te rieras de ti misma.

Que suerte tienes, en las fotografías siempre quedas tan simpática, en cambio yo a veces salgo con cara de circunstancias, ja,ja.

Besos, bueno digo besicos, Montserrat

Begoña de Urrutia dijo...

He disfrutado mucho con tu reportaje sobre Ciudad Rodrigo, que no conozco, pero que que ha despertado en mi las ganas de conocerlo.
Recorrer una ciudad descubriendo su arte y sus rincones aparentemente desconocidos, es un gran placer. Algo que llena el alma y los ojos de belleza.
Ya sabía yo que ibas a acabar la corrección de tu libro a tiempo. No tenía ninguna duda. Y además has descansado. Todo un magnífico logro.
Ahora a terminar el curso, del que no queda más que un suspiro.
Una brazo

Cassiopeia dijo...

Gracias por el hermoso paseo fotográfico.

Tuve el privilegio de conocer la ciudad con mi hijo -como estudiante de programa de intercambio de Puerto Rico- y la verdad es que me hubiera quedado mas tiempo. Una semana no es suficiente!

Besos

Maribel Rodriguez Nievas dijo...

¡Hola Rosa! Es un placer viajar de tu mano en tu blog. Ya hace tiempo, visité esa zona, pero cada vez se descubren cosas nuevas. ¡¡AH!! Eso de que no eres buena fotografa....... vamos a dejarlo.
¿Vale? Gracias por enseñarnos estas cosas tan bonitas.
Un abrazo desde Motril.

Arantza G. dijo...

Una maravilla. Visité la zona hace unos años y me dejó enamorada así que me gusta tu reportaje. Esperamos.....
Besos grandotes.

Rosa Cáceres dijo...

Cabopá, el verdadero reportaje lo pondré poco a poco, con las fotos que hizo Javier, en las que aparezco yo...pá estropiciarlas jajaja
Estoy de la lluvia hasta las narices, qué ascoooooooooo...Yo, que funciono con energía solar, estoy apagada o fuera de cobertura, escacharrá y tó lo que se diga es poco.
Un abracico.

Rosa Cáceres dijo...

Rosario bonica, mañana nos esperan jajaja y yo empezaré dando unas notas que...en fin...
Lo de la rodilla es que fue de miedo, me dolía al bajar escalones que no veas, y encontraba escalones en todos los restaurantes y demás, de esos altos altos, en plan antiguo; claro, era un número cómico
"¡Cuidado, señora!" y yo, "Es que me he fastidiao una rodilla y voy coja perdía jajaja", ya te digo, un paso teatral, y para subir a la habitación de la Real Audiencia...ni te cuento: enganchá a unas maromas así de gordas que hacían las veces de barandillas jajaja, bueno, bueno...
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Montserrat, si no estoy en ninguna foto esta vez,,,como no sea que me hayas confundido con el dragoncillo o algún otro bicharraco jajaja
Las próximas ya si que estaré, aunque pondré una o dos, que lo interesante es el lugar, aunque no esté de más el testimonio de mi paso por él.
Un besico

Adolfo Payés dijo...

ME gusta deletrear tus letras... amiga..


Un abrazo
Con mis saludos fraternos de siempre...

Rosa Cáceres dijo...

Begoña, Ciudad Rodrigo es una maravilla, y tan diferente a mis paisaje mediterráneos que naturalmente ha de llamarme mucho la atención. Soy, somos Javier y yo, unos apasionados del arte, por nuestra carrera, y reconocer estilos y elementos, descifrar textos en latín o en castellano medieval nos encanta y nos hace disfrutar.
Yo confieso que soy más de sol y sal, pero la austeridad castellana merece la pena.
Me alegra haberte agradado con este reportaje.
Un beso

Princesa115 dijo...

Hola Rosa
No conozco Ciudad Rodrigo, pero gracias a tus palabras y tus fotos ya me puedo imaginar lo bonita que es.
Nos muestras muchos detalles interesantes e información valiosa.
Un reportaje de bonitas fotos, ni imaginar cuando descargues las de tu marido.

Me alegro que lo hayas pasado bien

Un beso

Rosa Cáceres dijo...

Cassiopeia, la del nombre estelar, la madre insoportablemente feliz...te comprendo muy bien, y me emociona la presentación que haces de ti misma.
Es un gusto habñlar de un lugar con quien también lo conoce, y tienes razón, Ciudad Rodrigo es una maravilla.
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Maribel, que encantadora eres. En Motril me bañé yo este verano, un día de oleaje, y el mar me arrancó uno de mis pendientes favoritos...¡Ah! me quedé con uno solo, el otro...al fondo, y como cubría y había muchas olas, no pude bucear para tratar de encontrarlo. Pero me encantó esa playa. Era un día de calor asfixiante y fue todo un alivio aquel baño viendo desde la playa las cumbres de Sierra Nevada.
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, dirás que estoy desaparecida como comentarista, pero es que estoy algo desbordada con muchas cosas, demasiadas a decir verdad.
Llevó dos días con un insoportable dolor de cabeza que no me cede con nada.
Pero el reportaje continuará, en tierras de Oporto y de Gaia.
Un abrazo

teresa dijo...

Precioso viaje, muy bien redactado y explicado. Las fotos no estan mal Rosa, te han salido muy bien.
Estuve hace tiempo por alli y la verdad, me impresionaron.
Un beso grande para ti querida amiga.

Francisca Quintana Vega dijo...

Bueno...¡he viajado unos minutitos por esas fotos preciosas, tan bien complementadas por sus textos!
Conozco esas hermosas tierras, pero te aseguro que no sabría "mostrarlas" tan bellamente como tú lo has hecho. Estaré pendiente de lo que sigue. Un beso grande.

Amig@mi@ dijo...

La tierra de los abuelos de mi marido ( no la conozco, pero parece precioso). Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Adolfo, recibo tus saludos fraternales y una vez más me siento agradecida.
Recibe tú también los míos.

Rosa Cáceres dijo...

Princesa, me hubiera gustado poder retransmitir en directo todas las maravillas que disfruté en mi visita.
Alguna vez podrás ir, entonces acuérdate un poquito de mí.
Un beso

Rosa Cáceres dijo...

Teresa, un placer compartir los recuerdos de este viaje con alguien que conoce también la ciudad.
un besico

Rosa Cáceres dijo...

Francisca, seguro que lo harías igual o mejor que yo. Cuando vemos algo que nos gusta, disfrutamos mostrándolo a los demás, lo malo es que corremos el ruiesgo de hacernos pesados, espero no haberlo sido yo.
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Amig@mi@ ¡tienes que ir, sin excusa! Mejor dicho, teneis que ir tu marido y tú, puesto que ahí están parte de las raices familiares.
Un abrazo

Man dijo...

Me has sorprendido con tanta belleza que ya no tengo más remedio que ir a conocerla personalmente.
Un abrazo
P.D. Si quieres conocer a mi hijo Pablo "LA BODA DE UN HIJO" pasate por mi blog (posiblemente tus hijos también lo conozcan de la playa)

Rodolfo de Jesús Chávez Mercado dijo...

Hola Rosa... Saludos.

Hummmm!!! buen itinerario no? je,je,je. Bello es... Me has hecho recordar mis momentos vividos en salamanca cuando vì la foto.
Gracias por compartirla y te deseo lo mejor con la novela.

Un fuerte abrazo y Dios te siga bendiciendo.

Fra Rodolfo de Jesùs O.Carm

Fernando Pagán dijo...

Un magnífico reportaje de esa ciudad que no conozco en persona,pero que a través de tus fotos he tenido oportunidad de hacerlo. Difrutariais mucho con el arte que encierra este bonito pueblo.Saludos cordiales Rosa

Rosa Cáceres dijo...

Man, tú si que me has sorprendido con ese reportaje de la boda de tu hijo...Me he sentido agradecida de poder "asistir" a ese acontecimiento, desde esta ventana que nos acerca a todos con su magia. Enhorabuena.

Rosa Cáceres dijo...

Fray Rodolfo, buenos días. Así que conoce Salamanca...Una ciudad con alma antigua y sabia.
Si no fuera por lo escasa de tiempo que voy y por lo pesadso que es subir imágenes al blog, mis reportajes serían más amplios y podría narrar anécdotas que irían de lo divertido a lo edificante, pasando por otras gamas, pero...voy al vuelo.
Procuraré añadir algo de la catedral de Ciudad Rodrigo, que tiene cosas preciosas.
Que Dios nos bendiga a todos.

Rosa Cáceres dijo...

Fernando, muchas gracias. Me satisface agradar con mis pequeños reportajes.
Un abrazo

María Bote dijo...

Espléndidas fotografías y exelente crónica de tu viaje, querida Rosa, donde demuestras sobradamente, lo buena literata que eres amiga. Para mí, es un lujo leerte. Felicidades.

Besos. María

Rosa Cáceres dijo...

María, un halago quizás inmerecido, pero que me complace y alegra el alma.
Un beso

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pero que fotos más chulas. De esos tengo yo ganas de hacer un viaje...

Saludos y un abrazo.