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miércoles, 27 de mayo de 2009

AGOBIO Y DESBORDAMIENTO, DESBORDAMIENTO Y AGOBIO

Con lo estupendamente que estaba yo desde hace unos días viviendo a ratitos (porque no había más tiempo) en Portugal del siglo XVII...gracias a la novela histórica de Katherine Vaz...
Que estaba paseándome por Beja, por Évora, y por los salones de París, alguna que otra vez, o encerrándome entre los muros recoletos de un claustro de monjas, con su mar de fondo, que vaya manejos que se traían las sorores...

Me estaba concediendo un tiempo de descanso, como oasis en mitad del ardiente desierto, o como calvero en selva enmarañada, como locus amoenus en mitad de muladar.

Y de pronto, la nube de piedra. Claro que ya me temía yo que tanta paz no podía ser duradera... ¡la dicha es breve en este mundo!

Total: que estoy que me ahogo, que me llevan los demonios, que el estrés es tanto que ya parece un "escuatro" o "escinco", vaya usted a saber.

"A saber se va a Salamanca"-, me responde muy insolente/ mi perverso subconsciente...
¡Ah, ah! sin haberlo yo pensado me ha salido un pareado.
Sigo rimando, no está todo perdido, pero sigo agobiadísima.

Y dirán ustedes ¿Y ese agobio?
Yo les cuento y desgloso los motivos:
1- Preparación de exámenes finales.

2.- Me han llegado las terceras pruebas de "El Emboscado", para revisar atentamente. Son las definitivas. Total 432 paginicas de nada, eso me lo leo yo, entre cada manojo de cincuenta exámenes, como un rayo...
¿Sí? - vuelve a inquirir mi cabecica pensante. Pero no pienso -jajaja, digo que es pensante y que no pienso...- hacerle caso. que si le hago caso me hundo.

3.- Señores ¡Siempre toca, siempre toca, si no un pito, una pelota! ha venido un policía a buscarme...
¿Delito, detención consecuente?
¡No! Mesa Electoral para las Europeas, y legislación para estudiar.
Y, digo yo, si ya me tocó en las pasadas elecciones ¿qué tiene mi nombre que me depara tales satisfacciones ciudadanas?
Yo le he dicho al policía que me proporcionaba una alegría inmensa el hecho de ser requerida de nuevo. Me da que aunque soy buena actriz no se lo ha tragado, el muy astuto y ladino.




Contemplando la portada y la contraportada de mi obra, tratando de reunir arrestos para comenzar las tareas, pregunto:



¿Alguien me da ánimos?
¿Alguien me da un café bien cargado?
¿Sí? ¡Se agradece!