Mucho me temo que se me ha hecho algo tarde esta noche para colgar en este blog, que es unperchero virtual, el ropaje de mis errabundas ideas.
A esta hora, sinceramente, mi maquinaria va entrando en reposo, y apetezco más que nada el sosiego del dulce lar.
El dolce far niente, al final de la jornada, es el premio que nos concede diariamente la vida,
y mi consejo es que cada cual disfrute en todo lo que vale ese dulce no hacer nada, esa dulce holganza con un libro en la mano, una buena película en la pantalla del televisor, y quizás una infusión caliente en la taza preferida.
¡UN HERMOSO PREMIO QUE NOS DA LA VIDA!
Y hablando de premios, he conseguido poner aquí los dos que me ha concedido la amabilidad de dos personas maravillosas, y la generosidad, sobre todo.
Muchas gracias sedemiuqse y muchas gracias, Montse, ambas sois encantadoras.
Ahora os presento una pintura mía, como una invitación virtual a una taza de café, confortador y euforizante.
Que os sepa bien.