Y ya veis qué paisajes contemplamos una vez alli...
Pero lo de los paisajes -con ser impresionantes- era lo de menos. Lo principal era el encuentro con unas personas, que resultaron maravillosas.
Aunque sea sin orden, quiero mostraros algunas instantáneas del día.
Yo estoy contentísima, desde luego, porque para colmo, sonó mi móvil y era para anunciarme que he ganado el Premio Internacional de Relato Histórico Breve "Álvaro de Luna", y que he de recogerlo este sábado día 4, en Cañete (Cuenca). Dos alegrías así juntas -el encuentro con una buena amiga y el premio- me pusieron la cara así de sonriente.
¡Rosario me trajo suerte!
Y estas "Poesías para Cantar" que sostengo en las manos se deben a la tierna inspiración de nuestra querida Rosario.
¿Se puede pedir más?
Lo repito, un día inolvidable. Qué bien lo pasamos, qué bien estuvimos, qué bien nos trataron, qué pedazo de cocinera es Rosario, qué poesías maravillosas sabe escribir para los niños... ¡es que le salen del alma!, porque sabe amar a las criaturas, es una mujer llena de ternura para con todos.
Me sentí como si nos conociéramos de toda la vida: cómoda, esa es la palabra, como en familia.
¡Rosario es uno de los tesoros humanos que esconde este mundo de los blogs!







Y ahora, las piedras que pinta mi amiga Concha, son una delicia.

















