domingo, 18 de abril de 2010

A CABOPÁ Y SU CORAZÓN DE AMIGA

Estabas entre otras piedras como otra piedra más,
pero no lo eras,
tú eras tan diferente, tan distinta,
tan especial y bella...eras tú misma...
con forma de corazón, como un mensaje,
como el regalo atento de una amiga

una amiga encontrada por medio de estos Blogs
(cosas de ahora)
que navegan
por el mar de teclados y pantallas,
y traen sorpresas así, tan estupenda:
que una tenga una amiga, por ejemplo,
que parece que es amiga de la infancia.
No sé, una amiga que es murciana,
que hace fotos
geniales como ella...

Y de pronto, en una piedra, con adherencias marinas,
olorosa de algas y corales, dices:
es Cabopá, que la ha dejado
para que yo la encuentre, porque sabe
que colecciono piedras que parezcan
corazones, de mares minerales.


20 comentarios:

Rosario dijo...

Qué suerte tiene Cabopá de tener una amiga que le regala corazones llenos de secretos profundos del mar, de piedra sí, pero sin aristas ni roces.
Ese corazón está lleno de experiencia, de viajes, de salitre, de algas, de agua, de sal, de sol y caballitos de mar.
Seguro que Cabopá estará contentísima y no tendrá palabras con que agradecer tu entrada...

¡Qué bien escribes Rosa!
Un abrazo fuerte amiga, desde mi librillo.

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, querida amiga (porque siento que tú eres otra amiga mía)
muchas gracias por tu abrazo y tus elogios.
Cabopá es una amiga conocida a través del blog, que se ha hecho muy querida para mí.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

CORAZÓN, CORAZÓN, CORAZÓN, DE MADERA Y DE CARTON, LATE CORAZÓN.
LA, LA,LA, LA, LA,LA, LA

Un abracico, Montserrat

Arantza G. dijo...

Que detalle más bonito.
Todo corazón, todo amistad.
Besos a ambas.

cabopá dijo...

Uffffffffff,me has emocionado amiga con estas palabras tuyas tan bien escritas como siempre...
No me esperaba yo, esta entrada "tan bonica"...Tú sí que eres genial...
No sé qué decierte estoy como esos a los que se le otorga un premio y dicen: "No tengo palabras"
La primera comentarista de mi blog fue Rosa Cáceres y me decía y me dice siempre "cosicas" llenas de amistad y sobre todo hace críticas de mis escritos que me alientan a seguir escribiendo...Todavía recuerdo un sábado por la mañana cuando hizo un comentario de texto de aquel márcapaginas que le regalé de un relato hiperbreve que yo escribí para un certamen.Me dieron un segundo premio,pero el premio primero y único me lo dio la profesora Rosa Cáceres, aquel día...
En otra ocasión y por la Feria del Libro aquí en Murcia, quedamos para vernos yo iba con ventaja porque Rosa se deja ver y ella a mi no me conocía y tal como dice cuando nos encontramos fue como si nos conociésemos desde siempre....
Ay, Señora de Oriola, qué es un placer ser tu amiga en lo virtual..
¿Te acuerdas de las coincidencias de las primeras visitas?...
Era cada día como hablar con esa amiga que nunca echas de menos, porque siempre está...
Y la piedra es preciosa, imagino que la pintarás con el arte que tu tienes....
Muchos besicos, muchos de verdad...
CARMEN

roxana dijo...

Cuando viajo me traigo piedras para mi y mis amigas,,ninguna tiene forma de corazon pro si su historia total! un besote

Liliana Lucki dijo...

Esto me llega muy fuerte.

Tu historia es muy bonita.

Te invito a ver algunas de mis piedras.

Regalos del mar....

Te saludo desde MDQ,Argentina.

Cayetano dijo...

Eso es una piedra y no la del riñón. Jejeje.
Muy bonito el detalle del corazón. A Cabopá seguro que se le cae el moquillo de la emoción. No es de extrañar.
Un beso para las dos.

Rosa Cáceres dijo...

Montserrat, supongo que me cantas una cancioncilla...pero yo no la conozco ¡me encantaría oírla!

¿Me saludas como si fueras murciana , dices ya abracico, jejeje muchas gracias! Yo he vivdo unos años en Barcelona y los murcioanos allí..., como en todos sitios, están muy mal vistos jajaja, menos el Pijoaparte de Juan Marsé en "Últimas tardes con Teresa", y eso era porque nadie adivinaba que era murciano jajajaja

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, ayer pusieron un reportaje de Vitoria por la noche. Ya se puede decir que la he visto ¡la he visto incluso a vista de pájaro! ¡qué fotos desde el aire...! La catedral, la plaza, las fiestas en agosto...
¡Y las sociedades gastronómicas! ¡Ole!

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, perlica, lo que tú te mereces es mucho más.
Pintaré la piedra, cuando se seque bien, que va llena de alguillas y adherencias del mar...Si la hueles, hueles el Mediterráneo.
Las fotos no hacen justicia a sus colores, lilas, blancos, verdosos...quizás siga ese patrón en la decoración, o simplemente la barnice, para que parezca siempre mojada.
Los planes para la excursión oriolana quedan, me parece, que para Octubre, ya te explicaré por qué.
Un besico.

Ramón de Mielina dijo...

Cuando era pequeño solía recoger piedras curiosas del río pero tuve que dejar este entretenimiento porque acababa lleno de piedras... todas me gustaban!!!

Amig@mi@ dijo...

Enhorabuena por esa bonita piedra y la no menos bonita amistad nacida entre vosotras.
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Roxana, a mí "se me aparecen" las piedras acorazonadas, a cada paso, es ya hasta misterioso, porque las veo junto al mar y en la montaña. Tengo una colección tremenda. Ya ves la que sirve de introducción a mi blog. Esa es una, pintada por mí luego.
Yo quiero creer que significan algo. A ver si cuentas tú alguna historia de las que encuentras.

Rosa Cáceres dijo...

Liliana, he visitado tu blog y he localizado la serie de las piedras ¡Son unas obras fabulosas! Me hubiera encantado hacerles su comentario, pero veo que no hay forma de comentar obra por obra en tu blog, y tienes tantas, y tan preciosas...
Tengo una amiga que también pinta piedras del mar.
Yo tengo una inmensa variedad, las uso como decoración, esculturas, pisapapeles, sujetapuertas y mil cosas más.
Me hubiera apuntado de seguidora tuya, pero tampoco he vuisto el apartado.

Un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Cayetano, jajaja, qué expresivo eres...
Yo es que tengo imán para las piedras en forma de corazón, muchas veces ya hasta las tiro, de tantas como me encuentro...
Estoy un poco apuradilla de tiempo, a ver si mañana tengo un trato para ver bien tu blog.

Rosa Cáceres dijo...

Ramón de Mielina, ¡cómo te comprendo! A mí me pasa lo mismo, me gustan todas las piedras...
Menos mal que en la casa de la playa caben a modo de exposición en el patio de detrás y como tengo muchísimos papeles por todos sitios, pues de pisapapeles, y para sujetar las puertas y que no den portazos.

Rosa Cáceres dijo...

Amig@, creo que contigo podría establecer una amistad semejante. En cuanto nos veamos una vez...ya está, porque yo soy de las que toman cariño inmediatamente y encuentro que coincidimos en muchas cosas tú y yo.

Menchu dijo...

He terminado de leer "La doctora Cole" de Noah Gordon; un libro muy interesante, donde Sarah, uno de los personajes, colecciona piedras corazón. Ahora busco piedras corazón con empeño, he encontrado un cuarzo pequeñito corazón...¡con mucha imaginación!.
Uniendo imaginación y corazón ¿qué obtendrémos? Dímelo tu corazón.
Saludos de otro corazón.

Rosa Cáceres dijo...

Menchu, por algo se empieza ¡Ya tienes una!
Yo creo que una piedra en esa forma está enviándome un mensaje, es como si me dijera que la vida hay que vivirla con corazón, contemplar la Naturaleza con los ojos del corazón..., hablar de corazón.