martes, 20 de abril de 2010

Esta extraña primavera.

Esta extraña primavera,

que deja días de lluvia y hasta de frío,

parece que no está dispuesta a inspirar

a los que aman el verso.

Hablar del tiempo meteorológico,

en vez de hablar del tiempo que huye y fluye,

no parece cosa de poetas,

esos seres que se dan a la lírica

como otros se dan a la bebida

o a algun vicio.

Porque los poetas son en definitiva

seres raros, o no, si bien se piensa,

vaya usted a saberlo.

Y es que algunas veces,

de vez en cuando nada más, eso es lo cierto,

el que más y el que menos es poeta,

como por ejemplo, cuando uno mira una morera,

u otro árbol,

y ve que, a pesar de todo, aunque haga frío,

le han salido otra vez

algunas hojas nuevas

a las ramas peladas del invierno.

7 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Que bonita esta morera y esta Poesia de mi querida poetisa y escritora.
Oh la morera,
comida de los gusanos de seda,
que se envolverán en amarillos capullos,
que luego serán blancas mariposas,
que a su vez pondrán sus huevos,
y de ellos saldrán nuevos gusanitos.

Un abracico.
Una abraçadeta, Montserrat

Juan Serrano dijo...

Oxímoron. La palabra se las trae, lo mismo que mi pedantería. Y es que la naturaleza y tu morera florecida con el frío, lo mismo que una dorada cosecha de trigo en el duro invierno son de campeonato un poema. La posibilidad de lo imposible.

emejota dijo...

Los poetas hacen música de las ideas y la transforman en palabras llenas de ritmo y cadencia. ¡Eres afortunada! Un abrazo.

Cayetano dijo...

Resulta curioso, pero es muy frecuente creer que el Romanticismo, la lírica exaltada, se lleva bien con la primavera, la estación de las flores, de los poetas y del amor. Todo lo contrario, el escenario preferido es una buena galerna en medio del mar embravecido y, a ser posible, en otoño o en invierno. Si se trata de un paisaje, con árboles pelados o con hojas que se van desprendiendo, un viento ululante y, si me dejan, con unas buenas ruinas de un castillo abandonado detrás. Donde esté un buen cementerio,de muertos bien relleno..., que se quite la maldita primavera, que lo único que trae es alergia al polen y a las gramíneas. Jejeje. El que no se consuela es porque no quiere.
Un saludo.

Rosa Cáceres dijo...

Me gusta ver el cielo
con negros nubarrones
y oír los aquilones
horrísonos bramar...

Eso es el Romanticismo, jejeje, no soy nada romántica, está claro.

cabopá dijo...

Tus palabras "verdes" son una evocación de esta extraña primavera como tu la llamas. No hace falta la rima para ser poeta
Bonita foto de una morera en pleno proceso de gestación de hojas..Te has fijado si dentro de unos días le haces otra foto,ya la morera dará sombra...
Besicos.

Amig@mi@ dijo...

Y llegarán las moras,
y los gusanos de seda,
y antes del verano,
tendrá que haber primavera...
Besos