martes, 21 de septiembre de 2010

La soledad es la mejor compañía


Soledad, tú tienes nombre
de la mejor compañía,
que en soledad suele el alma
hallar su rumbo en la vida.

33 comentarios:

Juan Serrano dijo...

Gracias, Rosa, tus versos me llevaron a aquellos otros de Juan de Yepes:

¡Cuán manso y amoroso / recuerdas en mi mi seno /
donde secretamente solo moras,/
y en tu aspirar sabroso /
de bien y gloria lleno, /
cuán delicadamente me enamoras!

Noelplebeyo dijo...

al menos no te censura las decisiones

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

HOLA ROSA:

A VECES APETECE LA SOLEDAD.

PERO SOLO A VECES ¡EH!

ROSA TU SABES QUE BIEN ACOMPAÑADA ME HE SENTIDO LEYENDO TUS LIBROS.
LA DELICADA PIEL DEL ALMA, ME EMOCIONÓ MUCHO.

AURA, TAMBIEN
Y NO DIGAMOS BUCEADORES QUE ME HACIAN VIAJAR POR EL FONDO
DEL MAR CON MI IMAGINACIÓN.

UN LIBRO HACE QUE UNA NO SE SIENTA NUNCA SOLA.

BESICOS, Montserrat

Rosario dijo...

Pues sí, La Soledad sirve para muchas cosas, sobre todo para decidir lo importantes de la vida, pero tambien para leer, escuchar música y escribir novelas como la tuya.
Un abrazo fuerte amiga, desde mi librillo.

Arantza G. dijo...

Cierto Rosa, no la tienes que mandar callar. Pero pesa....
Besos

María Bote dijo...

Hermosa y lograda cuarteta, amiga.
La soledad elegida sí, es buena compañía. La obligada, no.
Por ej, yo, para escribir necesito estar sola, es una soledad que me pertenece y me es precisa para poder crear, mas en otras ocasiones, necesito la compaña de los afectos
familiares o amistosos.
Supongo que, a todo el mundo le pasará algo semejante.

Besos. María.

emejota dijo...

¿Soledad o solitud? Un abrazo.

Cathy Brown dijo...

Que hermosa foto y el verso...una belleza!!!!!!Besotes Hada.

Princesa115 dijo...

La soledad impuesta no me gusta, pero la solicitada me encanta. A veces es bueno estar en soledad para hacer reflexiones.
Pero cuando la vida te la impone, como que no me va.

Besos y sonrisas

fonsilleda dijo...

Estos versos tuyos, con sabor a antigua sabiduría bien asentada, aparte de preciosos son acertados, creo yo.
Bicos.

Cayetano dijo...

Hermosas y sabias palabras. La soledad, cuando no es impuesta, es buena compañera y permite conversar con uno a solas, como diría el amigo Antonio Machado.
Un saludo.

Rosa Cáceres dijo...

A TODOS

Permitidme contestaros con una reflexión que abunda en el tema.
Ayer hice esta entrada y filosofé por extenso sobre el tema de la soledad, que me resulta apasionante, trayendo a colación a autores literarios y a filósofos que la han elogiado y señalando, naturalmente, que sólo es una "soledad sonora" (y por tanto, compañía del alma) cuando es efectivamente una soledad elegida libremente.
Hablaba yo de lo enriquecedor que puede llegar a ser ese "secum vivere", esa introspección, imposible de lograr en medio del "mundanal ruido". Las voces externas ahogan la voz interior que pone cada cosa, de lo que somos en verdad, en su sitio.
Citaba a Fray Luis de León, y a Lope, siempre a Lope ("A mis soledades voy/ de mis soledades vengo/ porque para hablar conmigo/ me bastan mis pensamientos"), ambos ejemplos demostrativos de que cualquier ser humano -un catedrático como Fray Luis, un autor de éxito en el teatro y en la sociedad, como Lope- necesita su espacio, no compartido esta vez con nadie, para enfrentar su Mismidad, su vida y, por qué no decirlo, la idea de su fin último.
Pero el maldito ordenador me hizo un "extraño" de los suyos y...¡desapareció el texto!
Lo mandé todo a hacer puñetas y me fui a cenar y a ver "los pilares de la Tierra" ¡ole!

Rosa Cáceres dijo...

Ahora, a cada uno:

Juan Serrano, tocayo de Juan Yepes y Álvarez, más conocido por San Juan de la Cruz, siempre me ha resultado difícil la poesía mística del de Fontiveros, tal vez por ser la más alta cumbre de ella, inaccesible a casi todos, pero admiro su forma de verter a lo divino la canción amorosa y el Cantar de los Cantares bíblico.

Rosa Cáceres dijo...

Noelplebeyo, qué sentido del humor caústico, irónico y sardónico jajaja
Es verdad, estando solo hace uno su real gana.

Si quieres que yo responda
a lo que me has preguntado,
te diré: más vale solo
que estar mal acompañado.

Acabo de repentizar este ripio para ti ¿te agrada?

Rosa Cáceres dijo...

MOntserrat, ¡mi lectora de honor!
¡Tres novelas mías, tres has leído!
Me quitas la espinita que tengo clavada en el corazón con "La delicada piel del alma". Verás, es la novela que de todas las que he escrito se ha vendodo peor. el editor dice que es por la portada, que no salió acertada. Puede ser, no me agradaba ninguna y al final pusieron una que no me gusta y ya te digo que tampoco al mismo editor. Se ha vendido poquísimo, pero por contrapartida, ha sanado a gente que estaba en el psiquiatra a causa del rencor por la separación matrimonial a causa de la infidelidad. Y no lo digo por decir, son lectores y lectoras que han venido llorando a abrazarme y darme las gracias por haber podiodo superar el odio y el trauma que llevaban padeciendo.
Además, es la única que se ha publicado con ilustraciones dibujadas por mí.
La historia es verídica.
Por eso, muchas gracias por decirme que te ha gustado y emicionado.
Es la preferida de mi hijo mayor, que es fan mío.
Buceadores es la preferida de mi hija, porque además ella es uno de los personajes.
Mi otro hijo se decanta más por mis narraciones breves.

Un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, tú en soledad
apuntas en tu librillo,
la travesura inocente
que tiene tus alumnillos.

Y luego también escribes
unos versos muy bonitos
para que aprendan jugando
mil cosas sabias tus niños.

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, pesa muchas veces, tienes razón. Pero esa que pesa es la soledad del alma invadida por la pena, quizás por el desamor.
¿Sabes? hay que aprender a estar bien en soledad, es necesario. Quien nunca se queda solo no llega a conocerse a sí mismo.
Además, la soledad es siempre relativa. Nos acompañan nuestra vivencias, las personas que nos aman o nos amaron. Sí, están ahí, y es preciosos sentirlo.

Rosa Cáceres dijo...

María Bote, todo escritor ama la soledad. Le resulta imprescindible. Yo creo que una cosa buena es que, por esto mismo, no nos pesa lo mismo que a los demás cuando resulta que nos toca soportarla.

Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Emejota, hilas muy fino. Solitud es la carencia de compañía, pero encuentro más rotundo el término soledad, me parece más español que el otro, más cercano al italiano y a otros idiomas.
En ciualquier caso, amo el recogimiento, estar en la sola compañía de los propios pensamientos.
Nada me complace más que estar en silencio, pensando, con el rumor del mar de fondo, o con el susurro de las hojas de lor árboles mecidas por el aire.

De los álamos vengo, madre,
de ver cómo los menea el aireeeeeee

Esa canción tradicinal me encanta.

Rosa Cáceres dijo...

Cathy, mi Duendecilla de Plata Fina,
apareces y me gritas tu entusismo cariñoso. Eres un sol de persona,
esos besotes me han llegado a las dos mejillas desde tan lejos y todo.
Otros igual de cariñosos para ti.

Rosa Cáceres dijo...

Princesa 115, confieso que soy demasiado insociable, aunque aún no he logrado que nadie se lo crea jajaja, y disfruto estando a rator en soledad. Me paso un poco, lo sé, y lo saben lors que realmente me conocen.
En mi familia decía que era afortunada porque no necesitaba a nadie para estar bien. Oye, ahora pienso que es que soy muy buena compañía...de mí misma jajaja
Espero que también lo sea de más personas. Si no, qué desilusión.

Rosa Cáceres dijo...

fonsilleda, son coplillas de corte tradicional, con su pizca de filosofía. A veces me pongo machadiana y filosofo como Juan de Mairena.


Bueno es saber que estar solo
nos sirve para pensar,
lo malo es que no sabemos
si nos sirve meditar.

Rosa Cáceres dijo...

Cayetano, así es, me entusiasma eso del soliloquio que decía Antonio Machado, y más aún ese
"quién habla solo espera
hablar a Dios un día".
Yo es que soy de las que hablan solas, ¡y no veas qué conversación tengo! ¡da gusto! jajaja
Yo me lo digo
yo me respondo,
nadie me arguye,
porque hablo solo.
Eso decía
un buen filósofo,
un estudioso
de lo ultrasónico.

Amig@mi@ dijo...

A mí me encanta esa compañía, que se deja sentir, pero sin molestar, que habla pero sin ruído, y que escucha aún sin palabras...

emejota dijo...

Rosa, rosae. Ya veo que somos compañeras invisibles de sendero, ya se que te falta tiempo, pero eso mismo andaba contando ayer a mi manera, con la entrada "De como montarse terapias con la luna llena". Hoy también llena y siguen pasando cosas. Un abrazo muy fuerte.

Carmendy dijo...

Pero qué filósofa que estás, amiga Rosa...
Será el run run del otoño que llega sin avisar y nos traspasa con sus líricos ocres y amarillos...?
Bueno, espero sigas viento en popa a toda vela con tu novela,valga la redundancia, jajaja...
Se te echa de menos por mi balcón.
Besitos mil, paz y amor.
Carmendy

Yulia dijo...

la soledad nunca es la mejor compañía, aunque mas vale estar en soledad ante una mala compañía,el ser humano necesita su espacio independiente ,pero.. después vuelve con los demás, para sentirnos bien y nada mejor que una buena compañia y eso lo elegimos nosotros .

Rosa Cáceres dijo...

Amig@mi@, decía yo a mis alumnos, explicando la función fática o de contacto, que sólo somos capaces de estar en silencio junto a alguien con quien realmente estamos bien, en confianza. Pero que cuando estamos con alguien a quien apenas conocemos, nos resulta violentísimo, imposible, permanecer en silencio, y habñlamos de lo que sea, de tonterías, con tal de no estar frente a frente en silencio.
Creo que hay personas que no saben permanecer en silencio ni siquiera consigo mismas, de ahí se desprende que no se soportan y no quieren conocerse demasiado.

¡Vaya soflama! jajaja

Rosa Cáceres dijo...

emejota, me ha gustado leer lo que cuantas. Pero tengo que leer un montón de libros para decidir las lecturas trimestrales, tantos que de mi novela (quedan apenas 30 páginas) me he tenido que olvidar.
Menos aún leo por placer.
Estoy ya con mis padecimientos de garganta, aquí hace un calor pegajoso insoportable. Quién pudiera irse al mar. Lo tengo a pocos kilómetros, pero no aquí mismo.

Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Carmendy, yo soy así, una pensadora impenitente. Mis pensamientos me acompañan siempre. No suelo dejarlos traslucir, a menudo son excesivamente...serios, pero de vez en cuando dejo asomar algo de mi personalidad.

Un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Yulia, hay seres con tendencia a ser solitarios, aunque no sea una soledad permanente. Desde luego, tienes razón. Como no sean ermitaños, anacoretas o estagiritas, pocos aguantan estar en el desierto de relaciones que es la soledad, pero como las meigas, solitarios haberlos, haylos.

Un abrazo

Corazón y Pluma dijo...

"Ilustradora de poemas y canciones. Nos muestras como las ves tú"... a "Escritora de poemas que transcribe lo que le dicta su corazón con la pluma que éste le presta y que ella moja en la tinta de sus sentimientos"...

Creo que la vida es cada un@ lo que desea que sea o que no sea... Nuestra percepción de las cosas, de las personas, de la vida y el significado que extraemos de esa percepción, matizado por nuestros valores éticos y religiosos, ideales, normas, valores culturales, etc., probablemente provocarán que cada un@ tenga una visión, un significado distinto de aquello que ha percibido...

Yo he tenido que aceptar que no valgo para escribir poesía, pero sí para trarmitir lo que me hace sentir y lo que entiendo que me cuenta un poema a través de su ilustración... Unos lo entenderá como yo, otros muchos no, porque cada uno tiene su propia percepción de lo que ve y siente...

Tú escribes tus poemas con el deseo de transmitir una idea, un sentimiento... Pero ¿quién te asegura que todo aquel que lo lea lo entenderá como fue tu deseo al escribirlo? ¿cuánta gente verá en tu poema ideas o sentimientos que ni siquiera eras consciente de que estabas plasmando en ese escrito?

Un beso y una flor...

Rosa Cáceres dijo...

Corazón y Pluma, ¿por qué crees que no vales para escribir poesía? Ya Cervantes dijo también aquello de "yo que siempre trabajo y me desvelo/ por parecer que tengo de poeta/ la gracia que no quiso darme el cielo", sin embargo, para mí es un excelente poeta. Creo que tienes razón en todo cuanto dices, pero te falta fe en ti misma. Escribe, a pesar de todo, escribe, si no para la publicación, sí al menos para ti. Y cada día lo harás mejor.
Yo no tengo intención de escribir poemas, lo mío es la novela, pero eso no empece para que de vez en cuando largue amarras y me meta a esa mar poética en una barquichuela que jamás pretende competir con yates o transalánticos.
Un abrazo.