miércoles, 6 de abril de 2011

Loja, las lágrimas de Morayma


Llora el día lágrimas de lluvia suave cuando visito Loja.

Llora su desdicha la mujer hecha estatua sentada en un banco de piedra, en el mirador que se abre al caserío blanco presidido por la torre de la iglesia mayor, antes minarete musulmán.

Es Morayma, que gime desolada, porque ha de despedirse de su Loja querida.

Boabdil ha sido vencido ¿qué suerte le toca a ella sino la de su esposo?

Sabe que él también llora su derrota, lo hace a escondidas de ella, pero ella...ella tambien busca la soledad de este mirador para derramar sus lágrimas de sal que la convierten poco a poco en estatua, como la mujer de Lot, estatua de sal, de sal de lágrimas vertidas desde el alma más aún que desde los ojos, porque si los ojos de la cara no van a volver a ver el paisaje amado, ocurre que el alma se queda ciega de es amor al horizonte familiar al corazón.

Llora, llora Morayma, llora en soledad...
...pero yo llego y la tomo de la mano: estoy aquí, Morayma-le digo- estoy aquí y te comprendo muy bien.

El caudillo Aliatar.
En Loja ya se respiran los preparativos de la Semana Santa.

Y yo camino bajo las enormes columnas del Pósito.

En mi despedida de Loja llevo el recuerdo de las lágrimas de Morayma.

31 comentarios:

Rosario dijo...

¡¡Bonita la historia de Morayma!!
Yo he pasado muchas veces por Loja. He entrado en su Iglesia de planta redonda y he comido suriquísimos rosquitos.
Su paisaje es muy familiar para mí y sus olivos cercanos han acompañado mis juegos infantiles.
Todavia recorro ese terreno amigo.
Preciosa tu entrada.
Un abrazo fuerte amiga, desde mi Librillo.

Princesa115 dijo...

Una historia muy bonita Rosa. He pasado infinidad de veces por Loja, pero nunca la he visitado. Según leo aquí merece la pena adentrarse en la ciudad.

Un beso

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Rosa:

Pobre Morayma.

Su historia debió ser muy triste.
Gracias por compartir estas bellas fotografías.

Besos, Montserrat

María Bote dijo...

Gracias, Rosa, por compartir imágenes e historias tan bellas.
Yo también he estado en Loja varias veces. un sobrino se preparó allí para ser sacerdote Claretiano. Es una bonita ciudad llena de encanto y de historia.

Besos. María

Cathy Brown dijo...

Ay no..no...no...buaaaaaaaaaaaaaa, esa foto tomandole la mano a esa hermosa estatua y tus palabras, imposible no emocionarse, me voy a buscar un pañuelito, hasta luego Hada...bellisima entrada, como siempre!!!!Besotes.

Amig@mi@ dijo...

Precioso Loja.
...
No conocía esta historia, y me ha encantado.
¡Qué bueno el libro de los Cuentos de la Alhambra, ¿Verdad?
A mí me encantó cuando lo leí.
Un abrazo

Goriot dijo...

Es la limpidez del suelo turístico, es la perfecta descripción de la profesora, necesaria para copmprender el significado de los monumentos que a veces hablan al viajero.
Es la prosa poetica de la autora y la belleza y significado histórico del lugar...Loja.
Un saludo muy cordial.
Goriot.

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, Ignoraba que tu infancia hubiese transcurrido en parte en Loja.
Vives en una zona llena de encanto.
Un abrazo, querida amiga.

Rosa Cáceres dijo...

Princesa, tú si que cuentas historias bonitas,
Yo tampoco había entrado a Loja jamás.
Todo lugar nuevo para mí tiene un encanto especial.
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Montserrat, supongo que la vida está llena de historias de desgarro, como la de Morayma.
Gracias a ti por visitarme.
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

María, con ese aditamento emocional seguro que Loja te resulta más digna de cariño.
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Cathy, es que yo comprendo lo que es tener que abndonar un lugar y una casa en que te sientes feliz...me ha pasado más de una vez.
Me conmovió el llanto de la pobre morilla.
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Amig@mi@, desde luego W. Irving se
dejó seducir por la Alhambra, y lo comprendo. Granada es una ciudad llena de alma. Me encanta.
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Goriot, muchas gracias.
Un abrazo

Cayetano dijo...

Mira que ha salido llorona la familia. Lloraba Boabdil, lloraba su esposa. Menos la madre del rey de Granada, todo eran lágrimas. No me extraña. Yo también lloraría si tuviera que dejar Granada. O si no pudiera verla, como el ciego de la copla.
Un saludo.

Arantza G. dijo...

Me gustan estas historias.
Muchos besos Rosa

Mercedes González dijo...

Bonita entrada y hermosa narración.

Besitos
(hace tiempo que no te dejaba un saludo, ya me apetecía)

La sonrisa de Hiperión dijo...

Estupendas todas las fotos... siempre estupendo pasar por aquí.

Saludos y un abrazo.

Alvaro Peña dijo...

No conocía ni Loja ni Morayma, me ha encantado esta entrada. Saludos

Begoña de Urrutia dijo...

Es estupendo ver como disfrutas de todas las pequeñas cosas que te proporciona la vida y como sacas tanto jugo de cada una

Begoña de Urrutia dijo...

Es estupendo ver como disfrutas de la vida y como sacas jugo a todas las pequeñas cosas de la vida, que en realidad bien analizadas, son las mayoría de las cosas que nos ocurren. Grandes cosas no ocurren con tanto frecuencia, aunque existen y pueden ser muy duras. Pero con tu buen humor es capaz de buscar la buena cara de al vida.
Gracias por tu buen humor.
Un abrazo fuerte.

julia dijo...

Rosa preciosa historia,lindas fotos y un gran placer leer como escribes.Besos de luz para ti y los que amas.

Rosa Cáceres dijo...

Cayetano, bien lo sabes: quien conoce Granada se enamora de ella y en ella, diría yo también...Granada tiene una conjunción de bellezas inefable, vamos, "que no se puede decir con la boca de comer" como diría un amigo mío de Lorquí jajaja
Yo he ido a granada...no sé las veces, Pero siempre es nueva para mí, asombrosa, embrujadora...
LLoraría, lloraría yo de saber que no iba a volver a ella...
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, esas historias llevan la esencia de lo humano en ellas, por eso somos capaces de sentir la empatía que nos las hace resultar cercanas, familiares, casi propias.
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Mercedes, te echaba de menos, pero lo mismo podrías decir tú de mí, para ser justas.
¡Ay, malaya sea la prisa!
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Hiperion, un honor recibir la visita de un poeta tan celebrado.
Ahora pondré yo una entrada de poesía propia, a ver si usted me hace el honor de escucharme recitarla jajaja
Un abrazo

Francisca Quintana Vega dijo...

He leído y mirado las fotos, con el mismo apresuramiento con que leo un libro que me encanta..."te los bebes"...me decía mi madre. Pues eso, que me ha gustado mucho esta entrada con unas fotos preciosas, acompañadas del correspondiente relato.
Un beso y ...hasta pronto.

Rosa Cáceres dijo...

Álvaro, desde Murcia no te pilla muy lejos. A nosotros nos venía de paso desde Antequera, que es una maravilla a la que ya hemos ido dos veces. En Loja dejamos el coche a las afueras, por mi insitencia; soy muy miedosa y lo que nos pasó en Guadix no se me olvida ( el coche no cabía por la calle de estrecha que era, se quedó encajado y lo destrozamos para salir jajaja).
Bellos lugares para un pintor.
Un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Begoña, pues te cuento la última: ayer sábado, estuvimos paseando por la playa, calor, sol, restaurante y siesta...al despertar noto un picor insoportable en las corvas "¡Uy, qué sitio más raro para quemarme, pero las tengo rojas!Mira, Javier, me he quemado como nunca". Jajajaja. quemado...empezó aquello a extenderse por las piernas y los muslos, de una manera... Debía de ser una alergia o intoxicación o yo que sé...Esta mañana, igual. Hemos vuelto a Orihuela , Javier decía de llevarme a urgencias, pero no he querido. Me he puesto Kalamina y me he tomado un Ebastel...jajaja y acabo de despertarme, porque Javier me ha despertado, si no...¡dichosas pastillas de la elrgis!
Parece que voy mejor, me pica menos, pero me he hecho fotos y todo, para que se vea, que estaba que daba miedo jajaja
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Julia, qué bella metáfora "besos de luz", los recibo y me apropio esa luminosidad que regalas con tu visita.
Un besico de corazón.

Rosa Cáceres dijo...

FRancisca, gracias, gracis, gracis... A mí me gustaría que también mis lectores de novela dijeran siempre lo mismo. Esa es la meta. Lo que pongo aquí es improvidsado. De todas formas, te pido que me visites ahora, en la próxima entrada, que es una poesóa mía con mi voz, a ver si te gusta.
Un abrazo