Mostrando entradas con la etiqueta colores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colores. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2009

Atardecer en La Azohía

Paz y poesía
en buena compañía.

Anochece y el cielo se tornasola en colores inexpresables.

No hay palabras para definir el paulatino viraje del azul claro, al rosado, anaranjado dorado y al violaceo, cada vez más oscuro hasta desembocar en el azul noche...

Los colores increibles surcan el cielo como los barcos tranquilos surcan el mar sereno, que parece dormido.

Pronto la reina Selene se enseñoreará del firmamento.

Sobre el agua, riela la hermosura de su reflejo fragmentado en infinitos y líquidos diamantes.

ES la hora de los enamorados,

de los poetas,

de los soñadores,

de los que buscan la paz,

de los que oran a Dios,

de los artistas que buscan inspiración...

lunes, 20 de abril de 2009

Calendario medieval

La foto me ha salido mal, pero mal, mal, maaaaaaallllllllllll
No sé si es por el barniz de las tablas o por qué, pero vamos...
Doce tablicas, doce. Independientes y sueltas. Enmarcadas con arte y paciencia por un cristalero, hace ya algunos años.
Las fui pintando en ratos perdidos, en retales de tablex, con un detalle de hormiguita.
La luz y la madera se han tragado mucho y los colores han quedado pálidos.
Los doce meses del año según el BREVIARIO GRIMANI
Banquetes en enero, a resguardo del frío, junto al calor del hogar.
Nieve en febrero, la familia labora dentro de casa.
Siembra y arado en marzo, la yunta de bueyes es fundamental para trazar el surco. Hay que exparcir la semilla en él.
En abril la primavera se oye venir. Los enamorados sinter reverdecer sus pasiones. Los árboles están en flor.

Mayo, el campo florece.
Entra mayo con sus flores
sale abril con sus amores,
vine abril, viene abril,
tan garridico lo vi venir.
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor.
Cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor.
Sino yo, triste y cuitado,
que estoy en esta prisión
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecica
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero,
déle Dios mal galardón.
Así dice el famosísimo Romance del prisionero, que cito de memoria.
*******************************
Junio es la siega. Frente al castillo, los campesinos recogen la cosecha.
En julio se esquila la lana a las ovejas, para que no padezcan calor.
En agosto damas y caballeros se divierten organizando partidas de caza, en donde hay también espacio para el galanteo.
En septiembre se recoge la uva, la vendimia anuncia el otoño.
Ya llega el otoño
las uvas, los madroños,
las tardes junto al hogar....
En octubre se regresa a los surcos del arado y se recogen cosechas de otoño.
En Noviembre, castañas, nueces y bellostas hacen las delicias de chicos y grandes bien tostadas. Hay que varear los castaños, los nogales y las encinas, para que dejen caer sus frutos. Los cerdos y jabalíes esperan poder disfrutarlos también.
Y en diciembre se sale a cazar al jabalí. Es tiempo de saborear su carne, de fortísimo sabor. Es invierno.
Por cierto, ya he terminado de corregir el libro.
Soy libre..., porque antes era ...libro.

martes, 31 de marzo de 2009

ME GUSTA EL MAR, me gusta el mar, me gusta el mar.

¿He comentado alguna vez que el mar me gusta con pasión?
¿Qué decís? ¿que lo he comentado más de un millón de veces?
¡¡¡Exagerados!!! No habrán sido más de 999.999.


¿Qué? ¿Que a vosotros no os inspira nada el mar? ¡Y yo que me lo creo, pedazo de hipócritas!
Quien diga que queda indiferente
ante un horizonte
azul...azul...azul...como nuestros más hermosos sueños,
lo que pretende es disimular, ladinamente, lo que siente su corazoncito...



¿Dónde encontraremos este brillo de diamantes líquidos,
si no es en el mar?
¿Dónde el beso de luz se hace más esplendorosamente
sonoro
y fragante?


¿Dónde se escuchará una canción más dulce
y armoniosa,
si no es
a la orilla del mar?





¿Existe un espejo para el paisaje
más magnánimamente
embellecedor
que la temblorosa
superficie marina?




El mar es un cielo líquido
y profundamente azul
y verde como una hermosa esmeralda,
que regala estrellas rojas como el fuego,
preciosas, como el coral.
Sobre la arena de terciopelo en menudísimo grano
se han posado
las dormidas estrellas de mar.
Ahora ascienden por la pared de mi casa,
hacen de mi hogar otro cielo,
y se dejan admirar.
Y el mar refleja en el cuadro
el velamen colorido
y cálido
de mi playa murciana.

¡Mi hogar en el Puerto de Mazarrón!



También me gustan los erizos de mar
de mil colores.
Sobre corchos, pegados con cierto orden, tengo mi pequeña colección.


Son maravillas de geométricas de simetría perfecta.
¡¡¡Me encanta el mar!!!
Por cierto: ¿Lo he comentado alguna vez?






lunes, 16 de marzo de 2009

Lo diario es lo bello

Os presento hoy un óleo sobre cartón. Es un sencillo bodegón, compuesto por unos pocos elementos, que juegan igualmente con una reducida paleta de colores.
El texto que le sigue lo he repentizado.



Simplicidad cotidiana,
conjunción sencilla de frutos de la tierra,
hermosos en su diversidad de formas,
de texturas,
de colores y aromas,
y la obra de las manos artesanas,
ese jarro verde,
torneado,
el alfar, giróvago como un derviche,
logra la forma perfecta del contorno,
y el paño blanco del mantel,
lavado por manos hacendosas...
Eso es lo más hermoso de estas cosas: que están ahí,
día tras día,
humilde espera de lo inadvertido,
que, descubierto, se hace esplendoroso.
Lo diario es lo bello.