en buena compañía.
Anochece y el cielo se tornasola en colores inexpresables.
No hay palabras para definir el paulatino viraje del azul claro, al rosado, anaranjado dorado y al violaceo, cada vez más oscuro hasta desembocar en el azul noche...
Los colores increibles surcan el cielo como los barcos tranquilos surcan el mar sereno, que parece dormido.
Pronto la reina Selene se enseñoreará del firmamento.
Sobre el agua, riela la hermosura de su reflejo fragmentado en infinitos y líquidos diamantes.
ES la hora de los enamorados,
de los poetas,
de los soñadores,
de los que buscan la paz,
de los que oran a Dios,
de los artistas que buscan inspiración...



