Como lo prometido es deuda, os avanzo algunas fotos de mi fin de semana en las fiestas de Bolnuevo.Aquí tenéis la famosa TORRE DE LOS CABALLOS, siglo XVI. La imagen de la Purísima sobre ella.
Antes de entrar al Pregón. Os prometo muchas más fotos mañana, porque hoy es algo tarde para mí. llevo en las manos un poster de este año, un libro y un periódico.
Mi marido, la esposa del alcalde de Bolnuevo, yo, con el ramo de flores que me regalaron, y el alcalde Luis Paredes.
El alcalde de Mazarrón, Francisco Blaya, y el de Bolnuevo, en el momento de hacerme entrega de la placa conmemorativa del pregón.Mañana subiré una foto que no esté movida.
LA PLACA, en plata enmarcada, que me acredita como pregonera 2010. Un verdadero honor.
Aquí estoy bajo unas erosiones del paisaje fantástico de Bolnuevo, al día siguiente del pregón.
¿No es un paisaje encantado?Participan muchos caballos, los mazarroneros son grandes jinetes.
Las olas bañan los cascos de los caballos que recorren al galope la inmensa playa de Bolnuevo.
En todos sitios hay gente que festeja el día en la playa. Muchos han dormido en ella, al calor de hogueras en tiendas de campaña y cobertizos de lona.
Yo disfruto del ambiente festivo, pisando la arena en la que se concentran atracciones y parrillas de sardinas.
Hay misa en la playa, en honor de la Purísima, la Virgen del Milagro.
Los caballistas no cesan de recorrer la orilla en la que rompen sonoramente las olas encrestadas de espuma blanca como la nieve.
20º de temperatura, sol alegre, como el día.
Este contraluz hace creer que la foto está tomada por la tarde, pero ha sido esta mañana, bajo un brillo de sol cegador.
Las olas bañan los cascos de los caballos que recorren al galope la inmensa playa de Bolnuevo.
En todos sitios hay gente que festeja el día en la playa. Muchos han dormido en ella, al calor de hogueras en tiendas de campaña y cobertizos de lona.
Yo disfruto del ambiente festivo, pisando la arena en la que se concentran atracciones y parrillas de sardinas.
Hay misa en la playa, en honor de la Purísima, la Virgen del Milagro.
Los caballistas no cesan de recorrer la orilla en la que rompen sonoramente las olas encrestadas de espuma blanca como la nieve.20º de temperatura, sol alegre, como el día.
Este contraluz hace creer que la foto está tomada por la tarde, pero ha sido esta mañana, bajo un brillo de sol cegador.Os aseguro que era un espectáculo grandioso ¡qué hermosos caballos y qué gallardía la de los jinetes!




