domingo, 23 de noviembre de 2008

Microrrelatos



FOBIAS y FILIAS

Odiaba los tréboles de tres hojas porque siempre le daban un NO como respuesta, hasta que cayó en la cuenta de que empezaba a preguntar en el orden equivocado: “no, sí, no”. Cambió el orden: “sí, no, sí”, y desarrolló una gran afición a ellos.

3 comentarios:

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

¿Quién lo iba a decir que era tan facil?

El Callejero dijo...

Entonces Rosa, ¿Por qué siempre buscamos el trebol de 4 hojas?
Buscando ese sí..¿quizás?

Un cálido saludo

Rosa Cáceres dijo...

Sí es fácil, Francisco Javier, siempre le ha sido fácil al ser humano manipular los augurios. Las sibilas y demás, vivían a costa de hacerlo. Hoy en día, los "facedores" de horóscopos.
Callejero, sabes que el ser humano siempre persigue quimeras, porque es un eterno insatisfecho. Te aseguro que si encontráramos un trebol de cuatro hojas, nos lanzaríamos como locos a la búsqueda de uno de cinco. No tenemos remedio. Queremos volar cada vez más alto. Creo que en el fondo esa insatisfacción es buena, porque es lo que impulsa a seguir buscando ...y a encontrar, aunque sea sólo de vez en cuando.