lunes, 27 de abril de 2009

Raices de amor, raices de ficus gigante.


La foto está hecha en Cádiz, por si alguien reconoce el lugar.
Detrás de la fuente hay un ficus gigantesco, sus raices se expanden bien agarradas a la tierra, firmemente ancladas en ella.
Sirva esta imagen como pretexto a este poemilla amoroso.
Comparación entre raíz de amor y raíz de ficus
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Así son las raíces
del amor que te tengo,
imposible arrancarlo,
seguir viviendo luego.

18 comentarios:

roxana dijo...

SUERTE QUE NO PUEDES O QUIERES ARRANCARLO POR AMOR. hAY TANTOS QUE QUISIERAN PODR CORTAR RAICES Y NO SE ATREVEN!!!!!!!!!!!!!
ESTAN MUCHOS AGARRADOS COMO GARRAPATAS! POR AMOR SI QUE ESTA BUENO!!!!!!!!!!! BUENA SEMANA!

cabopá dijo...

Qué profundo,sencillo y contundente poema, Rosa.Me gusta muchisimo...Un día colgaré un micro que yo tengo llamodo "Árbol"Cuando estuve en Cadiz los ficus me parecieron preciosos y todo Cadiz,la playa de La Caleta con sus gentes allí hasta deshoras refrescando el cuerpo...Besicos.

Rosa Cáceres dijo...

Roxana, tengo la suerte de tener enraízado en el corazón un amor de los de verdad, de los que llenan una vida.
Gracias por tu visita y tus buenos deseos.

Rosa Cáceres dijo...

Cabopá, este poemilla lo he repentizado esta mañana, atravesando el jardín de Floridablanca, venía de la Estación, he visto las enormaes raíces de los ficus que ahí ahí, me he sentado en un banco, he sacado mi cuaderno (siempre llevo alguno) he escrito los cuatro versos en un par de segundos, y he continuado. Miento, he escrito tres poemas más. Casi me da vergüenza confesarlo.

Amig@mi@ dijo...

A mí que tanto me gustan las metáforas, me admira la tuya hoy.
Bella, y sentida, está claro.
Eres afortunada amiga...
besos

sedemiuqse dijo...

Los árboles me encantan y ya no hablemos de tronco y raices.
bello el poema
besos y amor
je

Antonio Verdú Asís dijo...

Preciosa foto Rosa, supongo que el auto es Javier. Ese ficus tiene que ser de la misma familia que el de Santo Domingo por su aspecto. Es bueno tener raíces y saber donde están, reconocerlas y no perderlas.

Cyd Charisse dijo...

Pues así, a bote pronto, yo también he pensado que era el ficus de Santo Domingo... ¡la de tardes que he pasado yo a su sombra...!.

Rosa Cáceres dijo...

Amig@, muchas gracias. El poema es minúsculo, pero se agranda en el sentimiento de mi corazón.

Rosa Cáceres dijo...

sedemiuqse, a mí también me encantan los árboles. Sus troncos, lisos o rugosos...¿has probado a abrazar a un árbol? Es fascinante...como si te hablara, como si te transmitiera su latido de savia y la sabiduría ancestral de su naturaleza.

Rosa Cáceres dijo...

Antonio, un ficus parecido al de Santo Domingo y a los de Floridablanca, entre cuyas raíces puede albergarse uno. No tenía fotos de los ficus murcianos, por eso eché mano de esta hecha en Cádiz. Y sí, claro, mi inspiración es Javier ¿cómo no?

Rosa Cáceres dijo...

Cyd Charisse, también yo he pasado tardes jugando bajo ese ficus. Hermosos recuerdos de mi niñez tienen como fondo de escena esos árboles gigantescos en los jardines murcianos.

roxana dijo...

ES CIERTO LO QUE PONES EN MO BLOG, LO COMPARTO. lOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS ATRAEN SOLO COSAS NEGATIVAS. pOR ESO TRATO DE SER POSITIVA Y CUANDO ME INVADE UNA IDEA NEGATIVA TRATO DE DARLA VUELTA!!!!! Y VER SU OTRA CARA uN BESOTE

Rosa Cáceres dijo...

Así es, Roxana, y es lo más difícil, aunque no lo parezca: pensar en positivo. La vida tiene cosas que con frecuencia nos abaten, nos hunden...Creo que a tyravés de estos blogs todos i8ntentamos ver la vida en rosa y dar nuestro apoyo a los demás, puesto que lo recibimos de ellos.

Arantza G. dijo...

Bonito vivir en el amor.
Un beso y un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, ciertamente es ese sentimiento el que ilumina las vidas.

Lugareño dijo...

Y la fuente es como una alegoría de ti misma: una fuente inagotable de emociones y sentimientos, convertidos en imágenes y palabras con las que plasmas tus interesantes vivencias. Gracias por compartirlas.

Rosa Cáceres dijo...

LUGAREÑO, ¿qué decir para agradecer tus palabras?
Podría recordarte que a ti tampoco se te agotan las ideas, según parece.
¡Gracias, gracias, gracias!