jueves, 3 de septiembre de 2009

Pareados filosóficos y epigramas

Si quieres ser feliz, no le hagas caso
al fanático que encuentres a tu paso.


Y además, tampoco le hagas caso
al tonto que también te saldrá al paso.


¿Sacas algo con la envidia
que no sea sufrimiento?
No te duela el bien ajeno.
Es buen consejo, no miento.
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Y ahora...
EPIGRAMAS ESCATOLÓGICOS
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La gente que es del teatro,
escucha, no te lo pierdas,
para desearse suerte,
se desea ¡Mucha mierda!
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Es cierto que se saludan así, no me lo he inventado yo.
Os diré el origen de esa costumbre:
En el Romanticismo y épocas siguientes, el teatro no sólo era el Género literario más cultivado, sino que era muchas cosas más. Asistir al Teatro era un acontecimiento social, una ocasión de mostrar galas, exhibirse en palcos, plateas y patios de butacas, de galanteos a larga o corta distancia... impertinentes, gemelos de teatro y binoculares servían de parapeto y camuflaje a ojos que buscaban al amado, a la amada, o fisgaban los escarceos ajenos, para tener motivo de murmuración en las tertulias que si no estarían algo vacías de contenido.
El teatro, como lugar físico, era como la REVISTA del CORAZÓN de hoy en día. Vestidos,peinados, aderezos, joyas, novios, rupturas, infidelidades...de todo había. Abundante pasto de lenguas frívolas.
Muchas veces, la obra que se representaba era lo de menos, claro.
Al teatro se acudía en coche de caballos. Había que demostrar el estatus social, las damas y los caballeros de cuna tenían coche, un tílburi, una calesa..., no iban "a golpe de tacón", como se decía con desprecios del que no lo tenía.
Los coches eran de caballos, de los de verdad, de los que hacen sus necesidades cuando las tienen y donde les pille el aprieto. Y si estaban horas en la puerta del teatro, pues era allí. Si la función tená éxito de público, en la puerta se veían muchos coches de caballos, y donde había muchos caballos, había...¡mucha mierda!
Todo tiene su explicación.
Y ahora ruego que nadie se escandalice. Se supone que esta copla habla de un actor o una actriz de teatro, que aguarda con ansiedad el éxito en su profesión.
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Ayer fui y pisé una mierda,
dicen que suerte traía.
Si llego a pisar dos mierdas,
¡reviento de la alegría!
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A ver cuántas carcajadas puedo contabilizar....

21 comentarios:

SAUVIGNONA dijo...

aqui ya te apuntas una super y gran carcajada ....la verdad que si pisas dos mierdas revientas de alegria..ni te imaginas como estaba yo de regozante cuando sali por dos minutos de mi trabajo y me cago un paloma..pero parec que venia agunatando como dos dias la muy sucia ..porque me embadurno entera y aqui dicen que cuando te caga una paloma es suerte y si suerte que no quedaste como yo ese dia....tuve que volver y ser el hazme reir d todos...
besines gala...
muchios besines !!!
:)
sauvignona

fonsilleda dijo...

Va la mía, aunque ya conocía la anécdota, pero siempre vale la pena leerla en plumas como la que nos ofreces tú.
¿Escatológico), díselo a los del teatro, te dirán que esa mierda no tiene nada de tal y sí mucho de éxito.
Jajajajaja.
Bicos.

Luis G. dijo...

No conocía esa costumbre, Rosa. La verdad es que de tus epigramas se aprende mucho. Del pasado se sacan anécdotas que ilustran buenas frases y proverbios.

Un abrazo.

maruxiña dijo...

me partooooo, lo de reventar de la alegría al pisar dos mierdas, qué gracia jijijiji

Biquiños, eres genial!!!

Arantza G. dijo...

Apúntate esta preciosa.Ja,ja.
Envidiable el humor que tienes.
Una maravilla.
Besitos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Lo de pisar detritus (que fino me ha salido...) mu bueno!
jajajaj

Saludos

Cris dijo...

Jajajajjaja, me encanta la traca final!!!

Había oído ya la historia del por qué de la mierda, pero es que tú la cuentas con una gracia especial...

Besitosssss!!!

Rosa Cáceres dijo...

SAUVIGNONA, jajaja
A ver qué te parece esta:
Una paloma traidora
me ha cagado en la chaqueta.
Me la has limpiado de un golpe
y por poco me desjarretas.

Rosa Cáceres dijo...

Fonsilleda, desde luego, a la gente del teatro de aquellos tiempos le parecería de perlas. La bosta de los caballos era como la demostración de su éxito de público, pero hoy en día, vamos, creo yo que ir pisando excrementos...jajaja...y que serían de perro, seguramente.

Rosa Cáceres dijo...

Luis, me encanta saber el por qué de las frases que decimos habitualmente. Siempre suelo explicarles algunas a los alumnos, les gusta mucho comprender por que se manda a la gente "a hacer puñetas", o "a la porra" o se dice "a buenas horas, mangas verdes" o "Más feo que Picio" y todo eso.
Los dichos españoles tienen una variedad extraordinaria, y casi siempre conectada con la HIstoria.

Rosa Cáceres dijo...

maruxiña, menos mal que no se ha escandalizado nadie. Como son para divertirme, se me ocurren cosas un tanto excéntricas jajaja
La verdad es que es mi válvula de escape gamberra. Parece mentira.

Rosa Cáceres dijo...

Arantza ¡te has reído! Eso ya es un triunfo para mí.
Tengo el librillo a mi lado y está lleno de barbaridades de todas clases, en especial, lingüísticas y satirico-burlescas.
Siempre me ha gustado echarle humor a las cosas.

Rosa Cáceres dijo...

Hiperión, mu fino y mu pulío. Al decir las cosas así, que si detritus, que si excrementos, que si coprofagia...parece que impresiona menos, oye, que hasta queda bien jajaja

Rosa Cáceres dijo...

Cris, eso de la traca final ya es el colofón del asunto jajaja.
¿Te imaginas? pisando mierdas y dando saltos de alegría...de mierda en mierda, como de oca en oca.

Jota Ele dijo...

¡Hola de nuevo, Rosa!

Ya te he contestado en mi blog, dándote la bienvenida al mismo y agradeciéndote muy profundamente tu enorme deferencia al comentar una de mis fotos.

Veo en tu perfil ciertas similitudes conmigo, si no en nuestra profesión, sí en gustos y aficiones.

Me han encantado tus epigramas y, si me lo permites, quisiera colaborar con uno que espero te agrade.

Requiere de una explicación previa.

Vivía hace años en Madrid un miembro de la nobleza, (concretamente un marqués), con dos características bien definidas.

La primera consistía en una malformación congénita en una pierna que le hacía cojear ostensiblemente, ( o estentóreamente, Jesús gil dixit). La otra es que aquel buen hombre sufría de gases y los expelía de forma inmisericorde analmente por doquier.

Aquel noble murió un mal día, (sobre todo para él), y haciendo uso de la costumbre a la sazón, su familia instaló una mesa con una paño negro en el portal de su vivienda con un libro de condolencias.

Una vez enterrado, la familia se aprestó a leer las condolencias de las amistades. Todas ensalzaban al buen marqués.

Pero, entre ellas, alguien que prefirió el anonimato, escribió el siguiente epigrama:

Ya nos dejó el noble cojo
murió el señor marqués
cerró para siempre sus ojos
los tres.

Si no tienes inconveniente, Rosa, voy a enlazar tu blog con los míos para poder seguirte muy de cerca.

Un cordial saludo.

Rosa Cáceres dijo...

Jota Ele, la anécdota es deliciosa y el epigrama digno del ínclito del Francisco de Quevedo, autor, como quizás sepas de una obrilla titulada nada menos que "Dichas y desdichas del ojo del culo". No es broma. A Quevedo le censuraban muchos títulos, pero logró colar algunos como ese, que ya te puedes imaginar las barbaridades que dice jajaja, el del cornudo cornicantano al cornudo experimentado y otras, que no estoy en clase, me vas a decir jajaja
La verdad es que don Ramón de Campoamor era mucho más fino en este género:
El epigrama ha de ser
a la abeja semejante:
pequeño, dulce y picante.
Eso decía.
Me encantará que enlaces mi blog y lo mismo haré yo con el tuyo.
Bienvenido.

Gala dijo...

Muy bueno,aqui tienes otra buena carcajada.
Si todo el mundo supiera esto, nadie se molestia cuando pisa una caquita de perro, jajajaja.

Un besazo

Jota Ele dijo...

¡Hola de nuevo Rosa!

Me alegro que te haya gustado la historia y el epigrama.

¡Ah, don Francisco de Quevedo! Para mí, quizás, el más grande escritor que ha dado esta España en trance de extinción.

Dadas tus nobles aficiones, me permito recomendarte muy mucho la compra y posterior lectura, (Lo contrario estaría mal visto), de un facsímil de una excelsa obra editada en 1776, titulada, (dicho sea con perdón):

"La Oración que en defensa del pedo, (pro crepitu ventris), compuso el Doctísimo y Célebre Don Manuel Martí, Dean de la Iglesia de Alicante".

No estoy de broma. Cómpralo y verás lo delicioso de su contenido.

Su coste es irrisorio y el contenido, sin embargo, vale su peso en oro.

Lo puedes adquirir en las librerías París - Valencia. Lo puedes pedir por Internet y te lo mandan a casa contra reembolso. He aquí la dirección:

http://www.parisvalencia.com

Si no recuerdo mal, el precio es de dos Euros. (Sí, no me he equivocado). Y, puedes aprovechar para pedir otros facsímiles curiosos y raros, algunos verdaderamente deliciosos.

Ya me contarás.

Rosa Cáceres dijo...

Gala, imagínate la escena de "Cantando bajo la lluvia" pero en vez de pisando charcos, pisando plastas- total, ¡plass, plass!- salpicando y todo,,,jajaja
Eso si que sería invocar y convocar a la suerte.

Rosa Cáceres dijo...

Jota Ele, Veo que conoces bien nuestra Literatura, en todas sus facetas. Agradezco la curiosa recomendación. Supongo que conocerás el "Viaje de Pomponio Flato"...Pero vamos, mi afición va más por la Literatura Realista, hice mi tesis sobre Galdós. Ahí están mis gustos auténticos, en la segunda mitad del XIX,Palacio Valdés, Clarín, Pardo Bazán, Blasco Ibáñez...y luego el 98, Unamuno en especial.

Mariluz dijo...

jajajajajaja... no olvides mi marcajada -tardía pero sincera- has hecho que olvide algunas molestias que tengo ¡¡gracias!!
beso, "Maestra"