miércoles, 14 de julio de 2010

Barandilla

Una barandilla sobre el mar tranquilo
es un lugar para sentir el tiempo
como un velero lento que navega
el mar azul y el corazón adentro.

Y en la calma del día hallar la calma,
ese Edén que es como un sueño esquivo,
y tocar la utopía con los dedos
al sueño de la eternidad extendidos.

18 comentarios:

Amig@mi@ dijo...

Pues es cierto, es la misma sensación, pero falta el movimiento.
Y mira que de barcos, tu entiendes.
Besos

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

HOLA ROSA: ¿Como escritora qué prefieres hablar del mar o de la mar?

LA MAR ESTABA SALADA, EL MAR ESTABA TRANQUILO
UN POCO MASCULINO Y UN POCO FEMENINO.

BESICOS, Montserrat

Rosa Cáceres dijo...

Amig@, ¡cuánta razón tienes! No existe una foto que le haga justicia a un paisaje marino. Hace falta contemplar cada ola, porque no hay dos iguales en su forma ni en su rompiente, hay que aspirar el aroma del yodo y la sal, hay que sentir la brisa...
Y si hablamos de barcos, hay que soñar contemplándolos, o soñar navegando en ellos.

Rosa Cáceres dijo...

Montserrat, gramaticalmente hay una regla respectpo a la utilización del género en este sustantivo: es de género ambiguo, el mar para todo hablante, excepto para pescadores, navegantes, marinos, meteorólogos y literatos, en especial poetas.
Así es que para mí tiene que ser la mar.

Besicos.

Mercedes González dijo...

Una barandilla que abraza al mar en su sueño de espuma.

Bonita foto para soñar en calma.

Besitos

cabopá dijo...

Ay,Rosica, qué cosas más bonitas dices sobre el mar y un velero...
Ya me doy paseos en bici,disfrutando de las brumas matinales,ya me baño cada día un placer, en las cálidas aguas marmenorenses...
Me bajo a la orilla del mar por las tardes a leer una horica,y después paseo con mami...
Y por las noches me engancho y hago una entradilla.La señora cobertura a veces no me permite comentar...Hoy me he dado un susto de muerte me habían desparecido los blogs amigos,pero al final los acabo de recuperar...
Besicos salados

Rosa Cáceres dijo...

Mercedes, esa barandilla abraza sueños. Pertenece a la playa de Isla Plana. Me encanta ese pueblecito, que ahora está eclosionando urbanísticamente, pero con más atención que nunca a los yacimientoa arqueológicos romanos y a los restos medievales del s. X que tiene.
Algunas veces nos gusta ir allí a bañarnos o a pasear.

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, mañana es tu santo y es también mi aniversario de boda. Hoy nos toca médico en Orihuela, pero mañana pensamos ver la procesión de la Virgen del Carmen aquí o tal vez en Isla Plana, que es el motivo de esta foto. Allí hay una ermita dedicada a la Virgen del Carmen, en un promontorio sobre el mar con unas vistas magníficas. La procesión marítima mejor es la del Puerto de Mazarrón, participan muchísimos barcos y la Virgen va embarcada en un pesquero diferente cada año. Van a la punta de La azohía con Cabo Tiñoso y vuelven. La vemos todos los años, aunque nunca hemos participado embarcándonos también.
Como es natural, me acuerdo de que es tu santo, lo que en cierta forma constituye otro punto más de unión en nuestra amistad, porque la patrona del mar es, claro, muy especial para mí.
Me he quedado sin la medallita de La verdad, que por lo visto considera que sólo el Mar Menor celebra esa fiesta...¡qué se le va a hacer!
Me gusta cómo cuentas tu día a día. Yo estoy disfrutando de unos baños excelentes, en playas casi desiertas, no nos gustan las multitudes. Leer leo menos de lo que debiera, tampoco avanzo mucho con la corrección de mi novela, y eso que estoy en la parte más atractiva de ella. Al día le faltan horas y yo estoy dedicada también al arreglo casero. He hecho de "albañila", de pintora restauradora y todos los días hago de intendente, lavandera, cocinera en altas especialidades de salpicón de mariscos, ensaladillas marineras y guisos varios acompañados de ensaladas al gusto y con aderezos personalizados. otras veces soy Mater Familias y también pringo lo mío.
Me he cortado el pelo y estoy como un perico pelao jajaja, eso para meter la cabeza bajo el grifo todas las veces que me apetezca.
Lo estoy pasando muy bien hasta ahora.
Un besico y un capuzón en tu honor.

Rita dijo...

No hay nada como mirar el mar desde una barandilla y sentir el aire en la cara..........me encanta el mar
un besote

Rosa Cáceres dijo...

Rita, he leído tu última entrada y "te he visto" perfectamente mientras contemplabas las estrellas e intentabas reconocer sus nombres, tal como te enseñó tu padre. Me ha encantado.

Rosario dijo...

Rosa eres muy simpática contando tu vida cotidiana, sobre las comidas, guisos, ensaladas y demás no sé como puedes con tanto y además escribir una novela. Bueno sí lo sé, es que las letras están en tu cabeza y forman esas palabras rápidas y bonitas que inundan tu blog y las páginas de tu libro. ENHORABUENA

Muchas Felicidades que cumplas muchos más y un abrazo fuerte desde mi librillo

Isabel Martínez dijo...

El tiempo como un velero lento que navega... Cómo me ha gustado esta imagen, Rosa. Y si navega con ese maravilloso telón de fondo, con el mar infinito, qué dulzura, qué paz, qué serenidad para el alma.

Disfruta de ese mar todo lo que puedas y bébete con la mirada el azul que pacifica.

Un fuerte abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, jajaja, muchas gracias. Pues no veas el zafarrancho de combate que tengo montado hoy en la cocina. Me esperan tres días segidos con gente a comer. Hoy tengo el siguiente menú:
-Ensaladilla rusa con gambas.
-Salpicón de marisco.
-Sepia y calamares a la plancha.
-Langostinos.
-Pescado a la plancha.
-Fruta variada
-Tarta helada
Quitando la fruta y la tarta ¡todo lo tienen que hacer estas manos que me ha dado Dios! jajaja
Yo no me apuro por eso, muchas veces hay invitados imprevistos ...

y yo siempre salgo airosa,
será por llamarme Rosa,
y es cosa muy misteriosa
la inspiración culinaria
que sugiere tanta cosa
como cocino temprano,
y a la playa...
o a otras cosa,
como hablar con esta amiga
Rosario, tan primorosa,
lo cual produce alegría
en mi alma candorosa
que no acierta a endurecerse
ni con los años se enroca.

Rosa Cáceres dijo...

Isabel, la paz interior es para mí la mayor y mejor de las metas.
Creo que meditando sobre lo que representa cualquiera puede ver que si se alcanza es porque antes, necesariamente, se ha alcanzado la armonía en las relaciones humanas que a cada cual nos tocan, la aceptación de la circunstancia personal, sea la que sea, la superación de rencores y otras miserias, la ambición desmedida...
En fin, el tema es de hondo calado, por eso, el mar que es tan hondo lo sugiere y a la vez sirve de ayuda en esa intensa búsqueda esencial que es la clave de la cuota de felicidad auténtica que a cada cual le es dado lograr.

sedemiuqse dijo...

Hacer realidad la utopía.

Besos y amor
je

Rosa Cáceres dijo...

semidiuqse, me da alegría verte por aquí.Te visito a veces y compruebo el gran éxito de tus entradas.
espero que te acompañe la felicidad así como te acompaña la poesía.
Un abrazo.

Cayetano dijo...

Para mí también es la mar, porque es fecunda en peces, madre nodriza que nutre a los pescadores con sus ubres rebosantes de espumas.
Saludos veraniegos.

Rosa Cáceres dijo...

Cayetano, la canícula aprieta de lo lindo estos días; los propósitos se diluyen en agua de borrajas y hay que conformarse con sobrevivir al calor. Las espumas del mar, como tú dices, están muy bien mientras te bañas, pero luego viene la noche onerosa...¡estoy dfeseando que el aire africano viré para África otra vez!
Aquí la cosa es soportable, pero en Murcia...jajaja