sábado, 10 de julio de 2010

El mar


Así de clara estaba el agua en Isla Plana.

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El mar tiene propiedades milagrosas,

eso creo, y lo creo porque lo he comprobado

empíricamente,

como el científico comprueba

sus teorías.

Esta claridad esplendente del agua

logra prodigios en el alma,

reconcilia con la vida,

nos reencuentra con lo bello,

con lo limpio, con lo bueno...

Por eso voy al mar si es que estoy triste.

Y os aseguro, amigos, que ahuyento la tristeza,

que la brisa del mar me pone alegre

como vino que se sube a la cabeza.


17 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola amiga.

Ya me han entrado ganas de irme a la playa, leyendo tu Poesía.

Besos, Montserrat

Antonio Misas dijo...

Pues no te diría yo que un tinto de verano y un baño en esas aguas cristalinas no purifíca hasta el alma, es más, prescindiría por un chapuzón y la brisa del tinto entero del verano, que es el único consuelo que nos queda en Madrid.

Besos

Amig@mi@ dijo...

Que envidiaaaaaaaaaa...
Aquí el agua está siempre turbia, así que mejor no investigar sobre las propiedades.
Vaya veraneo lindo que te estás pegando
Disfrútalo a tope ;)
Besos

Rosario dijo...

Pues resulta que a mí me pasa lo mismo, escepto los días horrorosos que sopla el poniente y no nos deja ni hablar, ni salir.

Un abrazo amiga, te espero en mi librillo.

Rosa Cáceres dijo...

Montserrat, tienes la Malvarrosa a un tiro de piedra...Nunca la he visto en verano, supongo que estará repleta de bañistas. El mar es para mí espacio de sueños...
Un abrazo.

AROBOS dijo...

El mar, la montaña, la naturaleza nos reconfortan y nos llenan el alma de belleza y de paz.

cabopá dijo...

Me gusta eso de lo "limpio y lo bueno"...que palabras tan sencillas y cuanto encierran en sus significado y aplicaciones...
Hoy para mi tambien ha sido un día limpio y bueno como el mar que tenemos tan cerca...Ay,Mar Menor de mis entrañas...
Todos,todos los días excepto cuando hay visita nos paseamos por la orilla,nos sentamos y recibimos la brisa salina(mi madre y yo)...
Después todo parece distinto...
Besicos.

Antonio Verdú Asís dijo...

Bueno Rosa, que ganas de zambullirse en el agua da ver esas transparencias tan refrescantes ¿verdad? mañana seguro que lo haré.
Un abrazo.

Mercedes González dijo...

Hermosa claridad que ilumina el alma.
El mar espumoso se sube a la cabeza; sin embargo, nos gusta zambullirnos en él.

Me alegro por ti. Disfruta de tus vacaciones.

Besitos calurosos

Rosa Cáceres dijo...

Antonio, con un tinto, con una cervecica o con un vasico de agua fresca...o aunque sea a palo seco, EL MAR ES EL MAR. Yo provengo de familia de marinos y seguramente debo de llevar alguna gota de agua de mar en la sangre, porque para mí es la paz y el optimismo. He visto que en Madrid han habilitado buenas playas en el pantano de San Juan.
Un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Amigmi@ ¿turbia el agua en Almería? ¡pero si es el mismo paisaje y el mismo litoral que éste? Será por ser la playa de la ciudad. En Alicante ocurre lo mismo. Yo allí no me he bañado las veces que he estado, me limito a pasear por la orilla. Aquí el agua es cristal. Pero yo estoy loca por Almería. Me encanta. Claro que nunca he ido en verano.
Mi hija tiene una anécdota terrible allí, pero fue una cosa casual. Es de novelón. Fueron con el barco a remolcar a otro que se había averiado, desayunaron en el puerto al amanecer, después de toda la noche bregando con el mar, se intoxicaron todos,la primera en marearse fue Rosa (los otros son hombres) el choteo de ver a la capitana así, pero luego fueron cayendo los demás, casi quedaron incoscientes, el barco a la deriva, tirados por cubierta vomitando...

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, el poniente es terrorífico, fuego en llamaradas. Ahora, en esta ola de calor, aquí estamos teniendo la suerte de que sopla levante bastante fuerte y eso alivia un montón. También hay mar de fondo, las olas son toboganes en algunas playas. Teniendo cuidado de que no te den el zurriagazo al entrar o al salir (hay que avanzar de lado como los cangrejos) a mí me encantan. Cuando viene una rompiente, me sumerjo bajo ella y dejo que me pase por encima, si no es rompiente, hago la plancha y dejo que me eleve sobre ella...

Rosa Cáceres dijo...

AROBOS, tienes mucha razón. La montaña tiene para mí un encanto especialísimo. El rumor del arbolado moviendose a la brisa, las plantas de montaña, ese aroma tan especial...De niña tuve la suerte de tener casa en la playa (aquí siempre la he tenido) pero también en la montaña. Los recuerdos de los pinos, el tomillo, las caminatas monte arriba en compañía de mi padre, en especial tras una lluvia que intensificara esos olores, son de los mejores que tengo. Aún, ciertas colonias o ambientadores, o la tierra mojada de alguna zona no asfaltada, me traen esa reminioscencia íntima de mi paraiso interior, que es también de montaña.

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, me acuerdo mucho de ti, me imagino cómo es tu día a día, en ese Mar Menor encantador y envolvente. Hace años, solíamos hacer excursiones veraniegas a la Manga, desde aquí, por cambiar un poco. Escogíamos siempre el Mar Menor, para Mayor ya tenemos todas estas costas, como se comprende. Pues bueno, era meterme y no saber cuándo salir...¡qué calentica el agua! Me quedaba apaciguada, adormecida, absolutamente abducida por esa calma marinera en contraste con la otra parte de la Manga...
A Los Alcázares he ido un par de veces, en primavera, no en verano, pero hace una friolera de años también.
Aquí vamos recorriendo playas: El Puerto, EL Alamillo, Playa Negra, El Mojón, San Ginés, Isla Plana, La Azohía, Nares, El Castellar, Playa Grande, El Bolnuevo, Puntabela...nos queda Percheles, Calnegre...y ya nos iríamos a las playas de Lorca y a Águilas. Lo pensaremos jajaja
Algún día también, todos los veranos, lo dejamos para Granada...será ahorá, cuando pase esta ola de calor.

Rosa Cáceres dijo...

Antonio, el mar se pilla con ganas en estos día de calorazo infame ¿verdad?
Yo llego a la playa como una cabra enloquecía jajaja,después de hacer la comida, acalorá de la cocina, me tiro de cabeza al agua y ahí me las den todas.
Un abrazo para Sole y para ti.

Rosa Cáceres dijo...

Mercedes, permite que te conteste en versos.

El mar espumoso dices
que se sube a la cabeza...
pero vivifica el alma
y nos quita de asperezas
porque nos lima la vida
que nos llena de tristezas,
y si el mar no las lavara
se nos quedarían puestas
como una túnica oscura
de lamentos y de penas.

emejota dijo...

Por aquí el agua también está clarita y buenísima, pena que mi garganta se ha vuelto a resentir y hoy no la he podido ni pisar y eso que ya llegaron los niños. Un abrazo.