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jueves, 19 de agosto de 2010

Los palos del Karyam

Desde cubierta hago esta foto. Dos de los tres palos del Karyam se recortan sobre el fondo de nubes.
Karyam es la goleta que sirve de escenario a muchas de las aventuras de mi novela BUCEADORES y ahora a la que llevo entre manos, para la cual he pensado en este título: "ISLA CUEVA LOBOS".
Me gustaría que me dijerais si os gusta el título.
La Isla Cueva de Lobos, o Cueva Lobos, está en Mazarrón, ya cerca de aguas aguileñas. Se llama así porque antes abundaban en sus muchas cuevas los lobos marinos, una especie parecida a la foca. También fue refugio de piratas berberiscos y, más tarde, de contrabandistas.
Naturalmente es el escenario principalísimo de ciertos capítulos.
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REVISANDO LA NOVELA:
VOY POR EL FOLIO 163 (de 450)

miércoles, 8 de julio de 2009

Leyendas inventadas y marinas ingenuas. Pintando la poesía.


Cuenta una leyenda tan antigua como el más antiguo de los antecesores humanos, que el litoral de aquel remoto lugar se formó con convulsiones de cataclismo.


La tierra abrió sus entrañas y se desangró en torrentes de láguena violácea y de amarillas gredas.





Fue entonces cundo emergió de las aguas del mar, que parecían en ebullición -tal era la agitación que mostraban- un águila gigantesca, do corvo y acerado pico, dispuesta a destrozar a todo humano que pudiera encontrar, como si de gusanos se tratara. El águila había surgido de lo más profundo de la noche convulsa, una noche en que incluso la Luna- diosa celeste- se ocultaba temerosa envolviéndose en un manto negro como el pecado.



Dice la leyenda que al amanecer del día que siguió a aquella horrible noche, el sol, al frente de un ejército de nubes, blancas como las espumas del mar, presentó batalla a la tiniebla y consiguió vencerla.

Entonces, aquella terrible águila, engendro del caos, se transformó en un montículo de piedra que se hundió por su base en el mar.

Muchos siglos después, los pobladores prehistóricos se asentaron en ese cabezo con forma de águila, que consideraron sagrado.

Bueno, ahora mis marinas.

Mar, mar,

mar, mar, mar...

Sólo una palabra

y ya tiene sal.

(Yo soy la autora)


¿ A dónde irá ese barquito,

que surca la mar serena?

Unos dicen que a Almería,

otros que pá Cartagena.


(Copla popular)

Bueno, pues me han salido fatal los escaneos, pero fatal, fatal...
Al natural resultan mejor estos cuadritos.
Lo mejor que tienen es que son imágenes captadas por mí con mi cámara de fotos.

Aquí se ven mates, sin brillo. Pero lo tienen, naturalmente, es óleo.


La tercera marina no la he terminado del todo. Falta un detalle: las luces nocturnas en el horizonte.