sábado, 9 de enero de 2010

ESCRIBIR


Acaso, escribir sea para mí interpretar el mundo que me ha tocado vivir.
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Acaso, escribir sea por mi parte un tender la mano a los que me lean y decir: esta soy yo.

jueves, 7 de enero de 2010

De Oca en Oca


Aquí está la invitación a la Presentación de Alicante.
Como siempre, me han coirtado el segundo apellido, que no uso nunca por eso, porque me lo cortan. jajaja
Luego, abajo, en negrita, sí que lo ponen entero.
Son anécdotas.
Os pongo abajo una crítica realizada por quien me va a presentar, ques Mateo Marco Amorós, es del Periódico de Villena.

Dejarse llevar por las reflexiones de Rosa Cáceres(...) es disfrutar de un tobogán de pasión por la creación literaria ¡Qué digo tobogán! Es precipitarse por un laberinto de toboganes, subir y bajar en una montaña rusa abundante en sorpresas, donde la palabra bien dicha, el tono, el ritmo que emplea en su locución, los gestos...Especialmente esos ojos que apenas parpadean como si no respiraran, como advirtiéndonos de que algo importante está por pasar azuzando nuestra emoción...La cara de sorpresa, encogidos los labios para que la palabra saboreada, probada y electa entra palabras surja, bien administrada, sin prisas en el instyante preciso o rauda, según lo exija el mensaje. Todo sin teatralidad. Porque es pasión sentida con desenfado.

Aclaración y reflexión mía:


(He de confesar que esta forma de describir mi manera de hablar es tan precisa que me hizo reír. A la gente le suele fascinar, pero a mí me da una rabia tremenda cuando me veo en televisión, poniendo morritos sin querer y ojitos de sorpresa. Si alguien va a verme estos días que compruebe lo dicho jajaja)


Sigue el texto de Mateo Marco

(...) nos anunció la continuación de "BUCEADORES" que, queriendo ser sólo continuación, segunda parte, puede que se le haya ido a trilogía. De momento. Y que no nos lleve a pensar que la escritora se jacta con petulancia de rapidez creativa. Nada más lejos. Tres años tres nos confesó que le había costado "El Emboscado" mas, eso sí, disfrutando de la creación. Ahí está seguramente el motor de su quehacer literario prolífico. Ese placer por escribir.

La novela históricva, Y "El Emboscado" lo es con rigor, es muy exigente en documentación. Esto lleva su tiempo. También el peligro de que el dato hitórico, el contexto, suene a recorta y pega enciclopédico como prótesis erudita. Esto, igual que en "BUCEADORES", lo supera la autora otra vez con éxito en "EL EMBOSCADO".

Sólo un pero: Entre las manifestaciones (...) en la rueda de preguntas, Rosa Cáceres novelista confesó no verse poeta. Acaso- así nos lo reveló- rimadora y metrista. No puedo estar más en desacuerdo con ella, entendiendo que la declaración de la narradora no es sino muestra de su respeto y consideración hacia el género poético, pero...Cuando "BUCEADORES" ya escribimos que veiamos mucha poesía en la prosa de Rosa Cáceres . Ahora no menos. Porque poesía es la "tristesse et merencolie" del personaje Martial de Lincy desde su amor cortés por Yolaine. La adjetivación generosa....
Sigue, pero para muestra un botón.

¿Qué os parece?
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DE OCA EN OCA...



El día 20 de enero, miércoles, me toca presentación en Murcia. En el Museo Ramón Gaya.

La presentación correrá a cargo de Santiago Delgado, escritor, Académico de la Real Academia Alfonso X el Sabio.



A él se debe la siguiente interpretación de mi novela. Aparecida en su blog "Oficio de escribir"

http://oficiodescribir.blogspot.com/



El Emboscado", novela de Rosa Cáceres
De toda la oscura Edad Media, acaso lo más oscuro pudo ser la condición de las mujeres. “El Emboscado”, novela de Rosa Cáceres, puede ser considerada como una muestra, sangrante, dolorosa, de que así fue, aun para las mujeres de la clase privilegiada. Y el enemigo número uno de la mujer en aquellos tiempos negros, no fue otro sino la guerra. Huérfanas, viudas, prometidas frustradas, víctimas de los cinturones de castidad, partos mortales, violaciones… sufrían antes, y más profundamente, las crueldades propias de aquel tiempo atroz. No obstante, muchas supieron hacer de esos ataques a su natural manera de entender el mundo, su propia fortaleza interior. Y alguna que otra, naturalmente, supo evadir la feroz impronta macha de la época.
“El Emboscado” habla de un varón que obligado fuera, por motivos de controvertida filialidad, a vestir de mujer desde su mocedad. Es el narrador de la novela. Y su aspiración a protagonizar la narración pugna duramente con la del personaje de su madre. Es la lucha de una fortaleza, la de la madre en pugna permanente toda su madurez vital con los desastres de la guerra, contra una debilidad, la del hijo consciente de su cobardía, así como de una fidelidad maternal que lo ahoga y constriñe hasta la disolución de su naturaleza viril. Habrá lecturas y lecturas de esta novela de fuerte narrar, que tomen opción por una u otra perspectiva.
La frontera cristiano-musulmana en el Levante español es el marco histórico de la narración. El feudalismo opera como estructura social. La guerra como actividad vital incesante. La condición femenina como víctima casi omnipresente en tal estado de cosas. Y, con la condición femenina, víctima es también la mejor parte de la condición humana, común a hombres y mujeres, la que se destruye, como bien hace ver la novela una y otra vez.
Con un estilo de gran prosa, la novela se abre con los párrafos autobiográficos del mismo Emboscado, el travestido del que habla el marketing de la novela. Anciano y retirado en la soledad monacal, narra su vida. Y la de su madre, francesa traída a la hosca realidad peninsular, a la que nunca logrará aclimatarse. En la primera parte de la novela, asistimos al óbito incesante de los hijos guerreros que esta mujer pariera en su tierra de adopción. En la segunda, crónica de la marcha de un exilio imposible, la protagonista, desengañada del mundo y su crueldad, retoma el camino de su Provenza natal, pensando reencontrar el paraíso. Lleva consigo a su único hijo supervivido, viuda ya. Su locura, lúcida locura de mujer al fin insumisa, le hace saber que sólo en la condición femenina es posible hallar la paz que dura siempre. Su locura es como un grito de rebeldía, que ella lanza al aire quebrado de la Historia. Y es una voz que toma partido por la mejor presencia de la mujer en las esferas decisorias últimas, más allá de lo interdicto por la Iglesia misma. Una reivindicación de lo femenino como excelencia, frente a la medieval brutalidad masculina de la mayoría de los personajes varones de la novela.
Además de la doble tesis, locura aparente como lucidez extrema y debilidad cobarde como autoinculpación dolosa, la novela es un gran fresco panorámico de todo el periodo medieval: allí están sus costumbres, las bárbaras y las menos bárbaras, las campesinas, las urbanas, las castellanas, las de los caminos. Allí está su agricultura, sus utensilios, sus vestimentas… Y allí están las mujeres, en su mayoría acosadas por sus amadores de trova y laúd y por sus maridos, para los que no son sino meras propiedades materiales.
“El Emboscado” es la historia de un gesto de coraje, agresivo, para defender un principio femenino: la paz, en un mundo animalmente machista. La decisión de Yolaine, la madre sufriente de la novela, de feminizar a su hijo, nos señala la única manera de doblegar el agresivo varonismo de la época: conseguir su humillación. Paralelamente, y acaso por encima, en un gesto continuado, mezcla de grandeza y patetismo, este hijo que cede su va
ronía para procura de la felicidad de su madre. Vale.

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DE OCA EN OCA...


Me falta poner la entrada de Cayetano, pero esa la podéis leer perfectamente en su blog

http://latinajadediogenes.blogspot.com/



Estoy muy agradecida a los tres, son personas maravillosas que he tenido la suerte de encontrar en mi camino.

Cayetano ni siquiera me conoce en persona, eso ya si que es mérito.

Son regalos que ofrece la vida. Nada es tan valioso como el hallazgo de una buena persona.

miércoles, 6 de enero de 2010

Año Hernandiano



Gaspar Poveda es un excelente fotógrafo con nombre de Rey Mago, no puedo encontrar, pues, más oportuno compartir con vosotros esas imágenes que me ha enviado.
Lo hago con su permiso, puesto que lo he visto más de una vez en estos días de Navidad.


Esta fotografía pertenece al huerto de la Casa de Miguel Hernández, en el que se conservan perfectamente tanto el almendro como la higuera que menciona en su famosísima Elegía a Ramón Sijé.

"Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera.
(...)
A las aladas almas de las rosas,
del almendro de nata te requiero:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

He estado en este huerto muchísimas veces. Toda la casa de Miguel Hernández me resulta conocida. Me encantan la sencillez de su dormitorio, de esa cocina con tinajas y de las bombillas adornadas con lazos de papel de seda.
No es su casa natal (que se encuentra en otra calle, la de San Juan de la Penitencia) sino la que habitó más tiempo con su familia, allí el corral para las cabras

En cuclillas ordeño
una cabrita y un sueño...

allí el suelo de sencillas losas rojas que pisaría tantas veces...y el huerto, con sus macetas, sus árboles, en que tomaría el fresco en las noches de verano.




La casa aparece aquí en una vista desde el vestíbulo-sala, presidiso por una gran fotografía de Miguel.
Fijáos en el suelo de losa de barro rojo, en el papel de seda que hacede humilde embellecedor de la bombilla, mirad la mesa con su cestillo de frutas, y el poyo de cocina, de azulejos blancos. No podéis ver la tinaja, ni el fogón, ni el vasar, pero están, claro que están, tras el muro blanco que separa el espacio, carente de puerta.
A la derecha, la zona de dormitorios, con ventanas al huerto.
Esa ventana de la habitación de Miguel siempre me resulta especialmente evocadora.
Conozco de memoria muchos de sus poemas, pero mi corazón se conmueve especialmente con uno que no es de los más famosos de entre los suyos. Porque habla de los Reyes Magos y de las ilusiones de él cuando era niño y creía en ello.



Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Y encontraba los días

que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos,

ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza,

me lamió el cuerpo el río
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.
Por el cinco de enero,

para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Y al andar la alborada

removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado

tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
Toda gente de trono,

toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.
Rabié de llanto, hasta

cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.
Por el cinco de enero

de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas

hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.


Hay otro poema de Miguel hernández que me gusta especialmente.


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes. Tristes.


Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes. Tristes.



Si queréis saber más sobre el centenario hernadiano, visitad La web de la Asociación Cultural Orihuela 2m10 a la que pertenezco


http://www.2m10.com/



martes, 5 de enero de 2010

Fotos para ilustrar la leyenda de Bolnuevo

Siguiendo el tema de la anterior entrada, os presentó un cuadro que hay en Mazarrón y que representa la playa asediada por las naves berberiscas y la Virgen defendiendo el pueblo.




Aquí está la bandera pirata de Morato Arráez, en la iglesia de la Purísima de Mazarrón. La foto la hice yo el día que me la mostraron para documentar mi nueva novela, Isla Cueva Lobos.

Como está horizontal, entre criatales y bastante alta, la foto que hice no la deja ver. Intenté sacar el suelo, en el que hay un espejo que refleja el envés de la bandera.


El tamaño real es casi como una sábana más o menos.

Tierra de los montes que caen sobre el mar.
La amarilla es greda, la roja es almazarrón, y la morada es láguena, con la cual se cubrian los terrados, es impermeable.

Una de las muchas calas que hay desde Bolnuevo a Águilas. Son de difícil acceso, pero el agua es purísima. Esta, que llamamos la del termitero, por esa roca tan especial que se adentra en al agua, es una playa recoleta y maravillosa.
Al fondo, la isla Cueva Lobos, llamada así porque había antes muchos lobos marinos en ella. Era la base de muchos piratas berberiscos.


Otra vista del termitero.


Formaciones eólicas de Bolnuevo.
La greda es blanda, y el viento ha tallado estas figuras a lo largo de toda la costa, aunque este grupo es el más espectacular, tanto que es el símbolo de Mazarron, junto con las dos naves fenicias que se han encontrado allí en perfecto estado.
Javier, algo más cerca de la imagen, os da una idea del tamaño de las rocas y ya veis la anchura que tiene la playa.

Otra perspectiva.
La especie de Pulgarcita que aparece entre las dos mastodónticas formaciones soy yo.
en EL EMBOSCADO, por cariño a la costumbre de lavarse el cabello con greda, que yo misma he practicado muchas veces, hay una escena en que una serrana le lava la cabeza a un escudero con esta arcilla amarilla que emulsiona en el agua, como el mejor champú. Un tanto rústico, eso sí.

Otra vez yo, haciendo de Pulgarcita en este paisaje onírico.
Es un sitio realmente precioso. Frente al mar, con una playa kilométrica.
Esta atalaya (hay muchas parecidas a lo largo de la costa) es de tiempos de los Reyes Católicos.
Su función era servir de base a los centinelas para alertar de la llegada de piratas argelinos, que tenían esquilmada aquella comarca, casi desierta.
Los mazarroneros se hartaron y en vez de defenderse nada más, salían ellos "a cazar moros", tendiéndoles celadas en las que apresaban a algunos y los intercambiaban por cautivos cristianos. Estos cambalaches se denominaban "alafias".
Aquí estoy en el castillo del marqués de los Vélez, en Mazarrón, uno de los escenarios principales de mi novela BUCEADORES.
Este castillo es muy bonito, aunque está en peores condiciones que los de los Vélez en Almería.
Ahora lo están restaurando muy bien, y tiene un auditorio en paln teatro romano, con vistas al mar, que es lo que estoy mirando yo en la foto.


lunes, 4 de enero de 2010

Mi última narración publicada en Diciembre pasado

En el mes de Diciembre se celebra la Romería y Fiestas del Milagro de Bolnuevo, en Mazarrón.
En la magnífica revista que se edita para la ocasión, aparece este relato mío, conectado, cómo no, con el hecho que da motivo a la fiesta.
Mirad en el lado derecho inferior de las hojas una figura de león pequeño, es la imagen de una enorme roca que veréis en la foto final, que semaje un león en reposo a la orilla del mar.

El Milagro se produjo en el siglo XVI, cuando las costas mazarroneras estaban siendo constantemente invadidas por los corsarios berberiscos. El más temido, Murad Rais, que allí era conocido como Morato Arráez, proyectó una razzia a gran escala, con 600 hombres en formación de verdadero ejército. Contaba con el factor sorpresa, así es que escogió la hora del amanecer.
Sin embargo, ya en la inmensa playa de Bolnuevo, apareció una doncella resplandeciente que los fustigó con tal empeño que los obligó a huir en desbandada, de forma tan precipitada que incluso dejaron abandonado la bandera de seda con inscripciones en árabe que portaban.

Los lugareños, al ver que se retiraban, corrieron a la iglesia a dar gracias, y encontraron la imagen de la Virgen Purísima, con el rostro sudoroso y el borde del manto empapado en agua y arena del mar.
desde entonces, la bandetra pirata ha estado expuesta en el altar mayor, hasta que el deterioro natural del tiempo, el humo y el aire, aconsejaron bajarla y protegerla entre dos cristales.
La bandera es enorme.Yo la he visto.
El Alcalde Pedáneo me pidió una colaboración y aquí está. Espero que, si alguno la lee, con los antecedentes que he narrado la entienda mejor.






domingo, 3 de enero de 2010

La última entrevista que me han hecho

Para finalizar el año, el periódico LA VERDAD de Alicante me pidió una entrevista "A salto de mata", yo estaba en casa, escribiendo y haciendo la comida, con la lavadora puesta y todo el zafarrancho casero que os podáis imaginar. Pero es que la gracia está en sorprender al entrevistado, a quien se pide la entrevista apenas una hora antes de presentarse en la casa la prioísta y el fotógrafo.
Jajaja, el fotógrafo me hizo cuarenta fotos, y yo suelo ser bastante fotogénica, pero estoy rarísima en la que han escogido jajajaja ¡Me encanta jajaja!
En fin, que pinchando la imagen se amplía y se puede leer lo que está escrito. Me preguntaron por "EL EMBOSCADO" y me hicieron muchas fotos con la novela en la mano, aunque parece que les gustó más mi expresiva forma de accionar.

sábado, 2 de enero de 2010

Primeros pasos del año

Comienza la andadura de un año nuevo y nos parece que cada paso que damos es trascendental, especial, nuevo también, como el año, como si estrenáramos la vida pero dándonos cuenta de que la estrenamos, no como cuándo realmente lo hicimos al nacer.

Es la sensación de que en estos momentos nuestros pasos dejan más huella, como si anduviéramos pisando nieve recién caída. Y quizás estamos en lo cierto, pero no caemos en la cuenta de que todo paso deja impronta en la vida propia o en la ajena.

Ante este año que empieza, mi deseo es conservar, contra viento y marea, la ilusión por las cosas, la capacidad de asombro gozoso ante la belleza del arte, en todas sus manifestaciones, y de la naturaleza, el agradecimiento por las personas buenas que me salgan al paso, porque ellas hacen que conserve la fe en el ser humano, y además, quisiera poseer grandes dosis de alegría, para mi propio consumo y para repartir a distro y siniestro. Y hoy quiero compartir con vosotros algunos de mis pensamientos para comenzar a caminar juntos, en amable compañía:
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Quien tiene alma siente que su corazón puede volar.
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Quien tiene alma y corazón tiene dos de los tres ingredientes de la auténtica felicidad. El tercero es la paz interior.
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¿Qué hay, que sea verdaderamente bueno, que no necesite un alma para gozarlo y un corazón para compartirlo?

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¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!