jueves, 24 de junio de 2010

Una frase mía


Una gran verdad es que la vida se nos queda tatuada
sobre la delicada piel del alma.
Rosa Cáceres.

14 comentarios:

Mercedes González dijo...

Y es un tatuaje que a veces nos puede perforar la piel fina del alma...

Besos

cabopá dijo...

No le hace falta título a tu entrada...
Hoy, nos dejas un reflexión de antología...
Besicos.
Ah,echo de menos tus comentarios a mis palabras escritas, no sabes cómo...Las cosas que tu me dices me las tomo en serio....
Más besicos amiga

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Y que bello el libro que has escrito con este nombre.
La delicada Piel del Alma.

Besos, Montserrat

María Bote dijo...

Todos/as tenemos tatuajes en la delicada piel del alma. Grabados indelebles para bien y para mal.
Besos. María.

Cathy Brown dijo...

Me encantan tus palabras!!!!!Besotes Hada,que tengas un muy buen fin de semana.

Rosa Cáceres dijo...

Mercedes, si ayer puse estas palabras fue por`algo. Además es el título de una de mia novelas.

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, en tu estilo me puedes dar lecciones a mí. Yo escribo de otra manera. No me atrevería sino a elogiar tu trabajo, que gusta probablemente más que el mío.
Hoy ya he roto amarras con el IES, ha sido el Claustro Final. Hasta ayer estaba hasta las cejas de trabajo, con los papeleos que hay que cumplimentar.
Pronto estaré en el mar, y el lunes (noticia de última hora) me embarcaré en el Karyam. Espero no marearme.
También espero soltar el lastre emocional con el que siempre termino los cursos. Parece que me ponga enferma todo el proceso. Tampoco soy persona que sirva para tener vacaciones...tengo que acostumbrarme.
UN besico, bonica.

Rosa Cáceres dijo...

Montserrat, fue mi libro-fracaso. No sé por qué, ocurrieron mil cosas contrarias, o que me contrariaron, para ser más exacta.
No me gustaba ninguna portada, al final dije que pusieran las que quisieran. No me gustó la elegida. Me aguanté.
El libro iba dedicado a tres compañeras de departamento. Ninguna asistió a la 1º presentación, en Murcia. A la de El Corte Inglés de Alicante, fueron dos, porque sabían que yo estaba algo extrañada. Todavía estoy esperando que la tercera me diga algo.
El libro lleva dibujos, alguno de Orihuela. Excuso decirte que aqií pasó absolutamente inadvertido.
Por supuesto, no hubo presentación aquí (y no porque yo no quisiera).
En fin, la espinita clavada en mi corazón..., o en la delicada piel de mi alma.

Rosa Cáceres dijo...

María, cuanto más fina y delicada es la piel, más señal dejan las heridas.

Besos.

Rosa Cáceres dijo...

Cathy, muchas gracias. Ya ves que la entrada lleva pocas palabras, aunque se suple con lo que digo en las respuestas.
Que seas muy feliz este día, esta semana, este mes, este verano.

Rosa dijo...

Te deseo un feliz fin de semana con todo mi cariño y mi amistad.

Un besito Rosa

Rosa Cáceres dijo...

Rosa, muchas gracias. He visitado tu espacio y he visto la preciosa rosa azul y tu ultimo poema, con 25 comentarios,y tu nota final explicando tu ausencia temporal. He intentado comentar yo también y no he conseguido abrir el programa, no sé qué le pasa a este ordenador, pero me encantaría que supieras lo mucho que estimo tu visita y tus cariñosas palabras.
He supuesto que ya estás recuperada. Me alegro mucho.

AROBOS dijo...

Pues esa es una frase lapidaria y acertada. Hay muchas cosas en la vida que se nos quedan marcadas para siempre. A veces para bien, a veces para pesar nuestro.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Rosa: hola de nuevo, pues yo estoy encantadda con el libro La Delicada piel del alma.
Igual este vaarno, lo vuelvo a leer.
Ay la meiguiña, esta me daba un poco de !yuyu!, ja, ja.

Un abrazo, Montserrat