viernes, 10 de julio de 2009

Raíces fósiles en un acantilado, venas o el velo de Penélope.


El mar rompe bravío contra la pared rocosa del acantilado.
En lo alto del cortado que se rompe en abrupto borde sobre el abismo, unas vetas rocosas, de sorprendente trazado, se entrecruzan como raíces o quizás como venas de piedra.
Hay quien cree que imitan el entramado del tejido del velo de Penélope.
Atraída por el vértigo de ese abismo, tanto como por el influjo de la leyenda que acabo de imaginar ante esta rareza en piedra, me lanzo de cabeza a un mar de ensoñación y de misterio.
Teje Penélope el velo
que le permite mantener la espera.
Navega hacia Ítaca Odiseo,
La esposa deshace su labor
y espera.
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27 comentarios:

Rosario dijo...

Precioso post, me ha encantado, como siempre un placer visitarte
Buen fin de semana
Un besito Rosario

Perlita dijo...

¡Pero qué completa eres, querida Rosa! Y...además un placer que seas mi paisana ¿Y pintas, encima? Ya me contarás cuantas horas tienen tus días.
He regresado de Madrid y ya me he leído todas tus entradas donde me quedé. Ahora que empiezan las vacaciones, para mí es el trabajo más intenso. Ya se sabe: cocina intensiva y críos por doquier.
No puedo enlazar con el blog de tu hija porque me sale algo raro, pero volveré a intentarlo. Por cierto que la mía es de Genética Molecular, pero lo animalillos le encantan y más los delfines. Tiene un grupo de voluntarios de Cruz Roja que se encargan de recorrer la costa en busca de "casos perdidos": tortugas en apuros, gaviotas heridas...Han hecho varias veces la ruta de los delfines hasta Ibiza en barcos de observación...Se lo pasa bien pero...¡¡Todo voluntario!!

Un abrazo y buenas vacaciones...

JMV dijo...

Obrigado (gracias) pela visita.
um blog pleno de sensibilidade com a natureza.

um abraço

Normis dijo...

Maravilloso y muy original ... otra vez nos transportamos a otro mundo , el de los sueños !!!!
abracitos de cariño

Caminodelsur dijo...

Precioso, muy expresiva en todo sentidos y para todos los sentidos.

Abrazos

Lucía dijo...

Una preciosa fotografía y unas hermosas letras.
Me encanta el final
-( ...la esposa deshace su labor y espera...)
Gracias Rosa por tu visita al jardín, volveré para seguirte.
Un abrazo.

Lolami dijo...

Que fotografía más bonita, yo quiero soñar que es el velo de Penelope.

Un abrazo.

Charo dijo...

Precioso Rosa… teje Penélope el veloque le permite mantener la espera...que bello!!!

Hermosa semana.

Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, mi querida amiga emeritense, qué te vouy a contar yo a ti de vestigios del pasado clásico, si vives en un lugar que invita a soñar con los dioses mitológicos...
Paciencia con los calores extremeños.
Un besico.

Rosa Cáceres dijo...

Perlita, pinto, bordo, escribo novelas, poemas, cuentos, dibujo y además cocino jajajaj que ya pondré mi recetario ilustrado con mis dibujos, pero en otoño ¿eh? que ahora no estamos pá arrimarnos al fuego, que bastante fogonazo tenemos con este calor infernal que nos está requemando tó el cuerpo jajaja
Mis días tiene las horas aprovechadas, soy madrugadora por naturaleza, aunque no no soy trasnochadora, es natural. Pero mi secreto está en que soy un rayo de rápida para estas cosas. En pintar un cuadro, como mucho tardo...no lo digo ¡No lo digo! que luego todos le quitan todo el mérito jajaja.
Ese voluntariado de tu hija es muy útil y compasivo con los animales. Si no puedes conectar con el enlace que tengo de Cetáceos, búscalo en Google o en Youtube, que tienen un monton de vídeos colgados. Así ves a mi hija en acción.

Rosa Cáceres dijo...

JMV
Muchas gracias por tus amables palabras.
Yo también violtarei a teu blog.
Un saludo.

Rosa Cáceres dijo...

Normis, veo tu comentario volviendo de tu blog, con el elefante duchándose en el cascada jajaja qué refrescante y que bonito texto. Me alegra que también te agrade el mío.

Rosa Cáceres dijo...

Caminodelsur, la expresividad nace de la contemplación de cosas que admiran y llenan nuestros sentidos.
Un saludo desde el sur de España.

Rosa Cáceres dijo...

Lucía, veo que te agradac la leyenda de Penélope, su fifelidad amorosa, su espera sin desfallecimiento...un tema tanto legendario como actual. Te agradezco tu comentario.

Rosa Cáceres dijo...

Lolami, si tú lo quieres así, así será. Será, digo, el velo de penélope, vuelto hilos de piedra, para que podamos tocarlo y para que ya jamás- ahora que ya regresó por fin Ulises a su isla de Ítaca- no se deshaga nunca más.

Rosa Cáceres dijo...

Charo, la espera es el dulce tormento de la esperanza.
Buena semana.

Amig@mi@ dijo...

jaja, Rosa, me tienes buscando corazones entre las piedras de las playas de Cadiz, y ahora tendré que buscar raicies fosilizadas ;)

Besos

cabopá dijo...

¡Hola Rosa! Qué tal van los negocios editoriales...Bueno acabo de llegar de Los Alcázares donde hemos estado limpia que te limpia la casa grande..Mu bonita la foto de las rocas fósiles y las raíces.
Estas raíces a mi me dan pena porque nacen y mueren entre las rocas y parece que piden agua que no pueden tener...me parecen unas raíces ariscas cuando pasas cerca de ellas te producen rozaduras..Ya ves a mi me inspiran cosas algo más terrenales..Besicos..son las 19,30h hemos regresado pronto para no aguantar el atasco..Mi madre cumplió el viernes 88 años, nada más ni nada menos...Y está genial.

Rosa Cáceres dijo...

Amig@, jajaja ¿has encontrado corazones en las playas gaditanas? ¿Estás por allá de vacaciones? ¡Qué envidia! Hala, ya me he vuelto una envidiosa, por tu culpa, y es que Cádiz me enamoró para siempre la única vez que la vissité hace un par de años. desde entonces, estoy deseando volver.
Las raíces fosilizadas deben de ser difíciles de encontrar, estas están sobre un acantilado altísimo.

Mercedes dijo...

Rosa, paso con muchísimo retraso a agradecer tu visita a mi blog y las cariñosas palabras que dejaste. No es que sea desagradecida ni antipática, sino que he andado con poco tiempo, o es que me organizo fatal, o las dos cosas, yo qué sé...

Me ha encantado leerte, así que espero poder pasar a menudo por aquí... Un beso!

Rosa Cáceres dijo...

CABOPÁ no me hables de editoriales que estoy quemá...y no es del sol, y eso que aprieta como un dem0onio jajaja. Bueno, ahora mismo estoy quemadilla de hombros y espalda, a pesar de la protección solar que me pongo, soy más blanca que la leche...con canela, porque me lleno de pecas, lunarcitos y todo eso. jamás tomo el sol, pero por mucho que no lo tome, me da, me da, que no tiene piedad por estas tierras el astro rey. Y el calorazo...Costa Cálida se llama con toda las de la ley...
Las raíces son de piedra de verdad, absolutamente pétreas, así es que aunque se regaran, nada de nada, res de res, que diría un valenciano.
MUchas felicidades a tu madre. Ya me ha salido la matrícula de Murcia en el MUchas jajaja

cabopá dijo...

Echo de menos un comentario en "La Tertulia"...ja ja ja, me tienes mal acostumbrada, así que a retratarse profe toca...¡ah! y de vez en cuando contesto ¡¡¡Qué pesada soy !!!

Amig@mi@ dijo...

Qué va Rosa, por más que miro no encuentro corazones... Te los llevaste tú todos ;)
Besos

fonsilleda dijo...

Gracias por la visita. Volveré. La verdad es que es espectacular esa roca tejida que nos enseñas.
Yo no suelo usar la mitología, fue un momento muy puntual.
De todas formas, es maravilloso imaginar que esos restos en piedras son así, precisamente por emular la espera de Penélope.

Rosa Cáceres dijo...

Cabopá, suelo mirar tu Casica todos los días. Si se me escapa alguna cosa es por despiste puro. Y no eres pesada, sino simpatiquísima y cariñosa.

Rosa Cáceres dijo...

Amig@, pues yo estoy hartándome de encontrar uno tras otro. Es que no puedo pasear sin ir haciendo genuflexiones para recogerlos jajaja.
Últimamente hasta los pegotes de chicle que me encuentro en las aceras tienen forma acorazonada...esto quiere de cir algo, quiere decir algo...es un augurio...
La verdad es que sé de dónde proviene el misterio, pero es algo secretísimo.

Rosa Cáceres dijo...

fonsilleda, a mí sí me apasiona la Mitología, pero en fin, eso es lo de menos.
Tus relatos son perfectos. Yo encuentro mucha dificultad en el relato breve, lo mío es lo extenso. Por eso admiro mucho a quien puede contar una historia en tan breves palabras.