lunes, 1 de junio de 2009

MI COLECCIÓN DE PIEDRAS




Una mínima parte de mi colección de piedras. Ya veis que algunas están al natural y otras están pintadas por mí.


Las naturales las tengo en el patio trasero de la casa de playa. Las pintadas, no, porque perderían el color con el sol inmisericorde, claro. Pero las he fotografiado ahí para que las imágenes sean más luminosas.


Ya veis lo redondas que son las piedras negras, son de la Playa del Gachero, pesan muchísimo. La que hay detras, y es plana, es de las montañas gallegas de O Cebreiro. La decorada es mazarronera, amarilla natural, con motivos en esmaltes.


Uno de mis pisapapeles de escritora...Tengo muchísimos, porque los papeles vuelan con las corrientes de aire que se estableven en verano. Si no, no hay quien viva en este infierno mediterráneo jajaja....



Llevo toda la tarde dale que te pego con "El Emboscado" y ya no carburo, os lo aseguro.
( ¿A que riman?jajaja)
Por eso, termino esta entrada con una piedra pulida, que para mí es muy querida,
( ¿a que riman?jajaja)
porque es piedra de bordes suaves, sin aristas, pulida por el mar, de agradable tacto, en la que he pintado un cielo nocturno de luna llena rielante sobre las aguas.
Desearía gozar de esa calma maravillosa que se alza en mi corazón cada vez que la luna se alza desde las montañas de Cartagena y asciende al encuentro de su lucero, enamorado fiel que la ronda.
Pero mañana empiezo otra ronda ( valga la redundancia) de exámenes.
Y ya se sabe que los profesores llevamos la penitencia en el pecado: corregir a punta de pala.
Así es que, entre corregir las pruebas de la novela y corregir exámenes ¿cuándo voy a dormir yo?
¡Café, bien cargado, por favor! ¿Quién me sirve un café?








12 comentarios:

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Después vendrá el bajón, ese durante el que se siente como si todo se hubiese parado, en que parece hemos perdido el sentido del oído... ¡A mí me encanta cuando termino algo que me ha costado mucho y siento esa sensación de escuchar el silencio!

cabopá dijo...

Cómo quiere el café, la escritora; con leche, cortado, manchado un carajillo, un belmonte, un bombón..un solo largo, un solo corto, un americano, un jamaicano un cubano, un brasileiro....etc... Se acaba de abrir el bar. Preciosas la piedras...Besicos.

Amig@mi@ dijo...

http://mosaicoderetazos.blogspot.com/2008/03/os-invito-un-caf_26.html
Tuyo es ...
quizás algún día lo tomemos juntas ;)
Besos

Rosa Cáceres dijo...

Illán, cómo conoces las sensaciones del escritor...es natural. Pero es que algunas veces se hace tan trabajoso ese repasar y repasar frases...Escribir es apasionante,pero corregir...
A mí me ocurre que me desubico y pierdo la orientación dentro de la realidad. Me atrapa un ambiente de ficción y nop reconozco el mundo en que realmente vivo.

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, pero qué carta de cafés...vas a tener que decirme en qué consisten algunos, porque yo, sacándome del solo, cortado o con leche, más bien soy ignorante. Tengo que ir a ese bar tuyo, que es el bar que toda amiga tiene para los que la necesitan, y dejarme agasajar convenientemente con cafés excelentes...
¡Ah, mis piedras...! Tengo la casa de la playa que parece una cantera.

Rosa Cáceres dijo...

Montse, gracias por el café, de veras. La vida tiene extrañas encrucijadas, no descarto que alguna vez nos reuna al calorcillo de un buen café...

Soledad Sánchez M. dijo...

Es muy relajante tenerlas cerca. Nos traen el recuerdo inmediato del lugar del que las tomamos.

Y tus pinturas, muy originales.

Un beso.

Soledad.

Antonio Verdú Asís dijo...

Preciosas piedras y preciosas palabras Rosa. Qué lástima que no estemos más cerca, pero hoy nos tomaremos el café a vuestras salud.

Rosa Cáceres dijo...

ES cierto, Soledad, que son un recuerdo del lugar que sea mucho más personal que el adquirido en un comercio. Me refiero al recuerdo de los paisajes naturales. Otro tipo de ambientes, requieren otro tipo de objetos, así, me encantan las cajitas taraceadas, repujadas, en forma de cofrecillo..., los abanicos, y muchas cosas más.
¿Sabes que las pintadas que pones en tu presentación también me gustan? En una de mis novelas, tienen un cometido esencial dos pintadas de gran formato que ciertamente existen en Puerto de Mazarrón (si no las han borrado).

Rosa Cáceres dijo...

¡Ay, Antonio! ¿qué portuno! E·Stoy precisamente en casa, tomando un café, y ya he estado en el instituto haciendo dos exámenes, ahora salgo disparada para allá otra vez.

tejedora dijo...

No paro de opinar, Rosa, lo preciosas que son tus piedras, y además muy decorativas.
¡¡¡¡¡Marchando café y todo lo que te haga falta!!!!!
Muchos besos, guapísima.

Rosa Cáceres dijo...

Tejedora, si estuvieras a un tiro de piedra (es decir, más cerca) te tiraba una, no para que te diera, sino para que la conservaras de recuerdo mío y te sirviera de pisapapeles.
Me gusta personalizarlo todo, la artesanía me apasiona. Imagina que hasta los vasos de agua que yo utilizo tienen el cristal decorado ¡son mucho más míos! Lo mismo el atril de lectura, las cajas de madera que uso para guardar cosas jejeje Mi manita que no para de garabatear. NO tengo arreglo.