viernes, 21 de agosto de 2009

Escribiendo mi segunda novela sobre buceadores . Y presumiendo de hija, que se llama como yo y el 23 de agosto es nuestro santo.



Como he visto que os gustan las fotos de buceadores, ahí van algunas. El autor es un buceador y fotógrafo profesional que se llama Nico, por eso van firmadas por él. Son magníficas. Todas hechas en el Mar Rojo (Egipto).
En estas fotos se ve perfectamente como mi hija lleva en las manos su propia cámara de fotos para fotografiar los fondos con su variopinta muestra de seres vivos.


Rosa no le teme a las cuevas, ni submarinas ni de las otras, de hecho, hace también espeleología con un grupo de espeleólogos que se llaman "Los Elfos".

Otro día hablaremos de cuevas, grutas o espeluncas.



























13 comentarios:

YO dijo...

que chulasdas de fotos es precioso debajo del mar saludos

Rosa Cáceres dijo...

Yo, es que ese Nico es un fotógrafo de los buenos, y mi buceadora es la recaraba buceando.

cabopá dijo...

Estas "dos rosas" deben de ser unas rosas intrepidas, aventureras y buena gente...Una navega por los fondos marinos y la otra más experimentada en el arte de escribir con el "corazón en la mano"...fondea los siglos mazarroneros entre piedras de corazones y cristalinas aguas que rumorosas vienen a sus píes...Un besico pa las dos.

Flor dijo...

El fondo del mar me encanta pero me daria m ucho miedo bucear.
Bellas fotos.

Besitos
Flor

cabopá dijo...

Antes se me ha olvidado ponerte que cada vez que entro aqui me encuentro con gente de todas partes...Chica qué universal que eres jajaja...Besicos.

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, qué preciosas palabras nos diriges a mi hija y a mí. Tienes razón en eso de que mis únicas aventuras son imaginarias, jajaja aventurera de sofá, imaginación y letras. Pero ella sí que es valiente, vaya que sí. No me ha salido a mí.

Rosa Cáceres dijo...

Flor, a mí también me da repelús, no creas. Cuando veo fondos de arena, no temo la profundidada (fíjate qué tonta, como si ahí no hubiera bichos peligrosos) oero cuando veo algas...nada, que me atemorizo jajaja y eso que estoy nadando desde que no sabía andar.
Me encanta el mar, pero casi te diría que más desde la orilla. Le tengo mucho respeto.

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, qué gracia me hace tu segundo comentario. Eso me pasa porque no conozco ya a nadie en persona, mis amistades ya son prácticamente virtuales jajaja, entre otras cosas porque soy persona poco amante de salir por ahí en grupo y mucho más que recogida.
Siempre digo de mí que soy insociable y nadie se lo quiere creer, pero eso es porque asimilan insociable a antipática, y como no puedo evitar ser cariñosa y sonriente, la gente cree que me gustan las fiestas y saraos, y de eso, hija mía, es que huyo, no voy a comidas, cenas, foros literarios, premios y demás. Para que yo comparexca, ya tiene que ser un compromiso, y no por timidez, te lo aseguro, sino porque se ve que yo iba para monja de clausura y me quedé en profesora y escritora.

Rosa Cáceres dijo...

Cabopá, he puesto comparexca, era comparezca, evidentemente. Que faltas de ortografía, que yo sepa, no tengo jajaja

Arantza G. dijo...

Presumiendo de hija...normal, los hijos son el tesoro más valioso que tenemos.
Besos

Amig@mi@ dijo...

¿Cómo para no sentirse orgullosa...!
Enhorabuena por las dos cosas, tu hija y el libro, y el santo, espero que no se me olvide.
jaja
TE mandaré una postal virtual como no hayas visto otra. Tú simplemente clickea en donde el cursor cambie de forma de flecha a forma de mano.
Besos

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, qué razón tienes. Hoy estoy disfrutando de la tarde con mi hija, que embarca otra vez a las ocho, para una semana, y sólo con verla ya estoy contenta. A los otros también ¿eh? jajaja
Un besico.
¡Menudo calor hace! Estoy asustada.

Rosa Cáceres dijo...

Montse, gracias por la enhorabuena, respecto a la felicitación del santo...¡estoy en ascuas!
¡Qué arte tiene mi niña con la tecnología informática, arsa, ole, ole y ole!