domingo, 23 de agosto de 2009

Calor, faros bonitos y coplillas improvisadas.


LLevo todo el mes de agosto
achicharrá de calor.
Por eso aquí está este cuadro,
del abanico español.
El faro de Cabo Palos
y el faro de Mazarrón.
¡Los dos son muy marineros!
¡los dos en mi corazón!



Como mi nombre es de Rosa
tengo el nombre de esa flor.
Ojalá también tuviera
el encanto y el color.



La rosa de caracola
me trae ecos de la mar,
y también, si bien la escucho,
me trae ecos de amistad.








20 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

"La rosa de caracola
me trae ecos de la mar,"

Preciosa rosa que sabores salados de olas y arenas...

Saludos y un beso!

José Ato Saorin dijo...

Los faros son muy atractivos para los pintores y también para los escritores. Ya ves que ambos hemos caido en su mágico abrazo marinero.

Un besico.

Rosario dijo...

Preciosas todas tus rosas como precioso tu corazón
Un besito Rosa (Rosario)

maruxiña dijo...

a mi también me gustan mucho los faros, tienen mucho encanto.

Biquiños!!!

Amig@mi@ dijo...

Felicidades por aquí también ;)
Besos

Rosa Cáceres dijo...

Hiperión el de la sonrisa, gracias por tus palabras.
Las considero un regalo.

Rosa Cáceres dijo...

José Antonio, es cierto. Y creo que para los cineastas también. Los faros irradian luz, iluminan la inspiración al modo de las Musas.
Me encantan tus acuarelas.

Rosa Cáceres dijo...

Rosario, jardín de rosas, eso significa tu nombre, tus palabras están perfumadas con el aroma de la cordialidad, porque salen de tu corazón.
Un beso para ti, guapísima amiga.

Rosa Cáceres dijo...

maruxiña, me imagino que me comprenderás si te digo que desde niña me encantaba pasarme horas mirando la luz del faro, con sus oscilaciones, desde mi casa. Era como la luz de la luna y las estrellas, un sosegante ritmo que apaciguaba y encantaba mi alma.
Los faros gallegos son más impresionantes, por el mar, que es otro, más bravo. En mi novela "La delicada piel del alma", hablo de A Costa da Morte y las luces de la Santa Compaña. Galicia inspira.

Rosa Cáceres dijo...

Amig@ mi@, gracias, gracias, gracias. Eres un encanto de persona. Qué bonica, cómo me has felicitado en inglés y tó. Lástima de mi burricie en ese idioma jajaja, pero la postalica, chapeau.

Arantza G. dijo...

Felicidades Rosa artista. En tu día.
Besos, muchos besos.

Flor dijo...

Rosa, nombre de flor perfumada!
Tienes abanico azul, no quieres uno rojo? Tienes uno en mi casa te lo puedes ir a buscar.

Besos
Flor

cabopá dijo...

Un "eco de amistad"...acabo de llegar de mis cotidianas travesías por el Mar Menor (carreteras secundarias)Auque ya es otro día,no me acostaré sin leer tu entrada de hoy...Te mandaré una foto del faro para que un día la publiques con unas coplillas tan salás....Besicos.

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, he pasado un día muy bueno, el mar estaba tan transparente como un cristal y tan templado como un baño confortable. Tanto calor hace que ya estén llegando a la costa las medusas, he visto dos cotilorizas, vulgarmente "huevo frito", e incluso he cogido una para un chiquillo madrileño que me lo ha pedido ofreciéndome su pequeño cubo de playa.No pican, estas, pero si aparecen las otras...
Un besico

Rosa Cáceres dijo...

Flor, bonita, ahora he recordado que sí tengo uno rojo, lo compré en Granada, un día de verano en que visitamos la ciudad, no demasiado lejana desde Mazarrón, la playa en que veraneo. Tengo muchísimos abanicos, pero es que son tan bonitos, Flor.
pero sí que quisiera uno rojo de allí, donde tú estás, porque eso significaría que te conocería y viajaría a tu precioso país, que siempre he amado, aun antes de conocerlo.
¿Sabes? uno de los personajes principales de la novela que escribo ahora mismo, es portugués. Lo he llamado Enmanuel Guimaraes, Y me esfuerzo en incluir frases en portugués que él dice. Veremos si necesito que me prestes tu ayuda corrigiendo mis errores jajaja

Rosa Cáceres dijo...

Cabopá, esos ecos de caracola algunas veces llegan desde Cabo Palos hasta Mazarrón, cree lo que te digo, no es mentira. Tengo pruebas.
Yo tampoco me acuesto sin fisgonear lo que hay en tu parcelita, además de jazmines blancos como copos de nieve y perfumados como la buena amistad.
Un besico.

fonsilleda dijo...

Tus rosas traen todos los aromas y colores.
¿Que tú no los tienes?.
Bicos.

P.D. ¿Qué tienen los faros que atraen tanto?

Alvaro Peña dijo...

Tienes toda la razón, qué verano de calor, menos mal que el cuadro del abanico parece bastante refrescante. He visto las fotos en donde sale tu hija y son impresionantes.

Rosa Cáceres dijo...

fonsilleda. los faros tienen misterio y romanticismo. Eso de encerrarse en un torreón solitario, en el punto más agreste y peligroso de la costa para orientar barcos en la noche, avisar de peligros y escollos, alegrar al navegante que ve una luz en la costa cuando todo es tiniebla y, quizás, tormenta y olas...¿No hace soñar?
De hecho, es un motivo literariamente muy repetido.

Muchas gracias por tu pregunta retórica. Eres un encanto.

Rosa Cáceres dijo...

Álvaro ¿nos derretiremos con el calor? Todos los días viendo la información del tiempo, con la esperanza de que anuncien una bajada de temperaturas, pero...que si quieres arroz, Catalina ¡jajaja!
El mar a 29 grados, ahora creo que a 27. Te metes y puedes estar dos horas tranquilamente, que no te da frío. A ver si Cabop´ça sabe cómo está el Mar Menor, que lo tiene cerca, ahí ya, más que en un balneario termal.

Mi hija nos enseñó el sábado, antes de embarcar, unas películas que le hicieron esta semana buceando en apnea dentro de una cueva, que creí que me asfixiaba viéndola. Sin respirara varios minutos, a una profundidad grande y metiéndose en una gruta submarina...
Pero eran imágenes preciosas.