lunes, 17 de agosto de 2009

Parafraseando a LOPE DE VEGA

A mis soledades voy

Voy hacia mis soledades
de mis soledades vengo
y de encontrármelas llego
porque para estar conmigo

la soledad es compañía



me bastan mis pensamientos.

y es refugio verdadero.
******************************
En negro van los versos del genial Lope de Vega Carpio, en rosa la modesta paráfrasis que les hago.
****************************
Me encanta estar sola. Me encanta aislarme en mis pensamientos. Soy, realmente, us ser solitario por naturaleza. Así que entiendo muy bien estos versos, porque para mí es un placer pasear pensando, sin más compañía que mis propios pensamientos.
Sin embargo, recuerdo otros versos que hacen honor a la amistad, que puede sentirse aun teniendo lejos a los amigos.
Tengo a mis amigos
en mi soledad,
cuando están conmigo
¡qué lejos están!
**********************
Ahora, unas paráfrasis mías:
En mi soledad
tengo a mis amigos.
¡Qué lejos lo tengo
cuando están conmigo!
*************
Mis amigos tengo
en la soledad.
Si los tengo cerca,
más lejos están.
*****************
Misterios encuentro
en nuestra amistad.
Aunque estés tan lejos
conmigo tú estás.
Bueno, he jugado un poco con los versos.
Sin embargo, es cierto que la amistad trasciende la distancia. Porque es un sentimiento. Y para los sentimientos no hay fronteras.

21 comentarios:

fonsilleda dijo...

Si que es cierto lo que dices sobre la amistad y, si es profunda y tiene buenas "agarraderas", perdura también en el tiempo.
Bicos

Ruy dijo...

Amistad y soledad , no se conllevan.
¿Soledad para pensar ?
Tus soledades , ¿ Adónde van?
¿ A exagerar causas ?
¿ A prolongar penas ?
¿ A jugar con la incertidumbre ?
¿ A escribir sobre la arena ?

Soy amigo porque te veo
y cuando no te veo te sueño
Soy amigo porque me sonries
Soy amigo por que ocupo tu tiempo
Soy amigo porque no te estorbo
Soy amigo porque me dejas vivir contigo
lo que no vivo conmigo.

Soy amigo porque "Cuando tú no estás, me aparto y me pongo en tu lugar" ( Otro dijo)

No exageres el tiempo de soledad.
Puedes lastimar la amistad.

Todo lo mejor.

Militos dijo...

Hace tiempo que no he venido a leerte, tengo algunas complicaciones familiares que me ocupan el tiempo.
Hoy me han encantado las Soledades de lope y tus acompañamientos.
A mi también me gusta estar sola, pero no lo consigo y tengo que buscar mi propia soledad cuando más rodeada estoy de mi larga familia. Pero no vayas a creer que no los quiero con locura, lo qque ocurre es que te envidio.

la amistad es mi gran tesoro.
un beso

lupussignatus dijo...

pegadas

de

luz


[os amigos]



*abraço*

Shedir dijo...

Hola Rosa!! cómo estás?

Ayer recibí un comentario en mi blog. Y es cierto, ya veo que tienes varias novelas sobre buceo.
Que maravilla!!!

Pues nada, espero encontrarme mucho contigo.

Por cierto, no se si te apetecera que te de un huequito dentro de "Blogs con corazón" en "Mundos de shedir".

Besos

Rosa Cáceres dijo...

fonsilleda, conservo una amiga de la adolescencia que sé que a pesar de los muchos años transcurridos desde que acabamos la carrera -como excelentes compañeras- está ahí para ser tan sincera conmigo como yo con ella. Pero apenas la veo. Vivir en otro lugar tiene eso. Mis amigas han sido siempre también mis hermanas, pero también viven lejos y las veo una vez o dos al año, si hay suerte. En fin, que siempre he envidiado a los que nacen en un lugar y siguen viviendo en él.

maruxiña dijo...

Si la amistad es verdadera sobrevive a la distancia y al tiempo.

En cuanto a la soledad, todos necesitamos momentos para estar solos pero que sean elegidos no obligados.

Biquiños guapiña!!!

Rosa Cáceres dijo...

Ruy, amistad y soledad no se conllevan, según tú. Pues entonces no tengo amigos, porque lo mío es "SER SOLA". Hasta mi marido y mis hijos saben que me gusta aislarme ve vez en cuando.
Recuerdo que mis hermanas decían de mí que yo tenía mucha suerte porque no necesitaba a nadie para divertirme. Soy muy independiente, nada sociable. Lo siento, pero es así.
Para tu colección de frases te propongo esta: Un amigo es el que conoce todos tus defectos y aun así sigue siendo tu amigo.
Ahora un reto: que compongas un poema con ese tema. Saber fallos y conservar el afecto hacia alguien.
Sé que pronto veré ese poema porque ya mismo has logrado una maravilla: "Soy amigo porque me dejas vivir contigo/lo que no vivo contigo".
Esos dos versos valen por todo un poema genial.

Rosa Cáceres dijo...

Militos, cómo te comprendo. De eso que tienes (ya sabes, temas familiares) tengo yo un muestrario.
Y lo de no conseguir estar sola ...jajaja, tengo anécdotas hilarantes. En la playa, decirle a mi marido y mis hijos que necesito estar sola, irme bajo la sombra de una apartada palmera, y ver como una señora coge su silleta, deja a su marido solo y se viene conmigo: "Oiga usted, que la he visto y me he dicho, me voy con ella, que mira que ricamente está ahí". Pegar la hebra y volverme loca...
Cosas así me pasan mucho. Debo tener una cara que invita a hablarme, no sé yo, incluso me hacen confidencias jajaja.
En fin, madrugando mucho, a veces lo consigo.

Rosa Cáceres dijo...

lupussignatus, en efecto, los amigos son golpes de luz, destellos que iluminan la oscuridad de la vida.
Muchas gracias por visitarme desde Portugal. Un buen trayecto para un lobo ibérico.

Rosa Cáceres dijo...

Shedir, claro que seguiremos en contacto. Tenemos que hablar de esas aventuras submarinas, ahora que estoy en las profundidadescde Cabo Tiñoso (en mi novela, claro) que en la realidad estoy viendo el Cabo, pero desde la superficie. Sin embargo, mi hija, instructora de buceo sí está navegando esta semana por ahí. Luego irán a Gata o a Gibraltar...A través de lla estoy al cabo de la calle.
Te agradezco el huequito que me ofreces y lo acepto encantada, si ves que no lo sé reflejar en mi blog no te pasmes, es que soy torpe para esas cosasa.
Un beso.

Rosa Cáceres dijo...

maruxiña, así pienso yo. La soledad elegida es riqueza, la soledad obligada es la mayor pobreza.
Yo tengo un marido maravillosos, compañero de Facultad, por si fuera poco, y tres hijos que nohay más que pedir. Mi soledad es electiva y por temperamento, casi todos los escritores adoran estar solos.
Un beso, riquiña.

Arantza G. dijo...

Desde mi soledad, te envío un beso de amiga.

Amig@mi@ dijo...

Hablaba yo con una amiga que se va a vivir a otro lugar de eso mismo...Es tan triste... Sé que la pierdo si no como amiga, sí como cercana. Te aseguro que la distancia enfría.
El roce hace mucho Rosa, y te lo dice alguien que ha vivido en tantos sitios y que dejó raices en todos y cada uno de ellos ;)
Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

Arantza, bien lo dices; "desde mi soledad" , porque todos estamos solos, completamente solos. Los demás nos rodean, nos hablan, nos quieren abrazar..., pero allí, en el centro mismo del alma, donde reside la auténtica esencia del ser, todos nos descubrimos como seres individuales, en soledad.

Rosa Cáceres dijo...

Amig@mi@, veo que has pasado por una experiencia similar a la mía en eso de romper amarras.
Acabo de borrar un texto largo en que te explicaba mi vida errante e inadaptada. Era pasarme, lo comprendo. Me cuesta tanto adaptarme a los sitios que siempre he sido extranjera en esa tierra.
Eso lo explica casi todo.

cabopá dijo...

La soledad, ay amiga la soledad nos acompaña en la vida...No sé qué me gustan más los versos de Lope o tus paráfrasis...Besicos...

cabopá dijo...

No dejes de ver lo que te dice mi amiga Rosa., en la entrada con la foto de su nieta...Besicos.

Rosa Cáceres dijo...

cabopá, voy a ver, estoy por la página 1125 de mi novela y en este momento me encuentro desubicada, desorientada, como siempre que me concentro y paso horas seguidas escribiendo. No sé ni dónde estoy ni en qué época vivo. Me he heco un café a ver si me espabilo y consigo aterrizar en la realidad.

Rafa dijo...

la foto de la playa con las sombras de unas piernas y el resto de cuerpo la playa me ha gustado mucho, la soledad sí pero el peso del mar también.
1125 pags escritas??? he entendido bien??? pues enhorabuena!!!

Rosa Cáceres dijo...

Rafa, bienvenido a mi rinconcito. La foto la hice yo, a la hora del amanecer, cuando en esa playa no pisábamos nada más que yo y un centenar de gaviotas que aún no habían levantado el vuelo. Me necanta pasear a esa hora en que parece que podemos estrenar el mundo.
Y sí, esas páginas llevo, bueno, ahora unas cuantas más jajaja, me prometo a mí misma no volver a escribir una novela histórica, pero el vicio puede más que yo.